El secuestro “express” y el atraco violento se han vuelto las armas favoritas de los criminales dedicados al robo de carros. Este delito, lejos de ser controlado y combatido, se ha disparado con nuevos giros.
En la capital industrial, cada cuatro horas un sampedrano vive la pesadilla de sufrir el robo de su automóvil.
Para horror de las víctimas, estos criminales están teniendo una certera efectividad, pues en el caso de los blancos estacionados sólo requieren un segundo y una llave maestra denominada “ganzúa” para abrirlo y llevárselo sin dejar rastros. También usan llaves clonadas. Ese escenario se da en el mejor de los casos.
El reporte de robo de autos bajo el uso de la fuerza y la intimidación seguida de rapto está volviéndose cada vez más popular entre estas bandas del crimen organizado que operan en la zona norte.
Escuetas estadísticas proporcionadas por la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Dnic, señalan que en agosto el número de autos robados se disparó a 103; 19 vehículos más que en julio. La mayoría fueron ultrajes violentos.
Esos mismos reportes establecen que a diario se están robando con suma facilidad un promedio de seis carros, aunque el dato tiende a fluctuar.
En lo que va de 2009, el mes más caliente fue marzo cuando se robaron 234 vehículos.
Los más codiciados por las mafias de robacarros siguen siendo los pick up, turismos y la camionetas de lujo. Si su año de fabricación es la década de los 80 tenga más cuidado.
Operan tres bandas
Investigadores de la sección de Robo de Vehículos de la Dnic informaron que en esta ciudad son al menos tres bandas las dedicadas a robar carros para desmantelarlos, sacarlos del país o clonarlos.
Los ejecutores escogidos por los que jefean estas redes siguen siendo los pandilleros de las maras 18 y MS.
“Por la paga de unos 5 mil lempiras por cada carro que se roban, escogen desde un auto de 30 mil lempiras para ser revendido en las montañas para cargar café, hasta lujosas máquinas del año que no bajan de los 250 mil lempiras”, señaló el investigador.
Por este ilícito, los cabecillas de las mafias ganan millones de lempiras cada año.
Salen a la caza
Hace un par de años, el delito del robo de carros se daba en sectores específicos de la urbe. Por lo general los blancos eran autos aparcados en centros comerciales, tiendas, restaurantes y la vía pública.
Según la Dnic, ahora si a alguna banda le interesa determinado tipo de automóvil lo ubica así recorra toda la ciudad hasta que se lo llevan por las buenas o por las malas, con o sin el conductor. Este caso se da cuando el objetivo es un auto pedido por encargo.
En los últimos meses, la mayor tasa de incidencias se ha reportado en barrios como Guamilito, Suyapa y Los Andes.
“Están raptando las víctimas por dos razones. Una para robarle el resto de sus pertenencias o saquearles sus tarjetas y para obligarlos a decir si el auto anda GPS y evitar ser localizados satelitalmente”, señaló el agente.
La madre de los delitos
El robo de carros es considerado por los investigadores el primer eslabón en la cadena del crimen organizado.
“Por lo general cuando se roban un carro vienen tras ese delito otros hechos, como asaltos a negocios o asesinatos múltiples”, explicó otro investigador que pidió omitir su nombre por seguridad.
Para los dedicados a combatir este flagelo, el robo de carros es “la madre de todos los delitos” porque con un carro robado, matan, roban y secuestran.
Los tentáculos de estas redes también traspasan las fronteras.
En Honduras, la Policía Internacional, Interpol, ha seguido la pista de automotores robados en Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
El año anterior ejecutaron en conjunto con investigadores hondureños la “Operación Huracán” en la que recuperaron 18 carros de Honduras que habían sido llevados a otros países donde el modus operandi es casi idéntico al de los criminales en Honduras.
Modus operandi
Además de lo antes descrito, los robacarros operan generalmente en grupo de dos y hasta tres miembros.
Si un auto tiene mecanismos de seguridad como el bastón o candado de palanca, es mejor que lo cambie por otro sistema antirrobo más efectivo, pues son cerrajeados con suma facilidad, dicen los investigadores de la Dnic.
Al momento del robo, los delicuentes lo llevan hacia una dirección ya determinada. Allí otros dos de la misma banda lo esperan para irlo a esconder. Si llevan víctima la suben a otro auto para a punta de pistola robarle otras pertenencias y obligarlo a decir en qué sitio el auto lleva puesto el GPS si es que lo tiene.
Según la Dnic, por lo general un carro robado es escondido durante cuatro días para luego ser sacado de la ciudad o llevado a un taller donde lo desmantelarán.
Los delincuentes que hicieron la primera operación huyen tranquilamente en otro carro, probablemente clonado.
Otra acción habitual de los robacarros es aparcar los carros robados en calles poco transitadas, muy cerca de los talleres donde serán desmantelados.
Se tiran la pelota
Para los agentes de Investigación, la Policía Nacional no está haciendo efectivamente su trabajo. Critican que no puedan capturar a los sujetos dedicados a robar carros, aún sabiendo en qué lugares están operando.
Para la policía, los negligentes son los de Investigación quienes a su juicio, no tienen la capacidad para dar con el paradero de las bandas criminales dedicadas a este ilícito.
El jefe de la Policía Metropolitana número dos, Adrián Flores Marcelino, afirma que los índices de este ilícito fueran menores si los investigadores pusieran tras las rejas a las bandas organizadas para realizar estos actos criminales.
En vista de que la labor policial es preventiva, la Policía contrarrestaría el repunte de este ilícito realizando saturaciones y operativos sorpresas en algunos sectores donde últimamente se dan estos atracos.
Según Flores Marcelino, el descuido de los dueños de vehículos es otro factor que pone en ventaja a los facinerosos, por ello recordó las recomendaciones para que no estacionen sus autos en vías inseguras.
Interpol recuperó seis autos de lujo
Tegucigalpa. El decomiso de seis carros de lujo con reporte de robo en diferentes países, fue el resultado de un operativo combinado por la Policía Internacional, Interpol, la Fiscalía del Crimen Organizado y otras instituciones el pasado fin de semana en la zona norte del territorio. Entre los automotores se detallan: un pick up Mitsubishi, modelo 2007 con reporte de robo en El Salvador; una camioneta Nissan beige, con matrícula PBS-5410 robada en México; un pick up Mazda color marrón placas P-306CRQ robado en Guatemala.
También en el estacionamiento de la Interpol se encuentra un turismo BMW, color verde, con matrícula PAA-5210 y un camión blanco marca Kía, con matrícula guatemalteca P510BVY, con denuncia de robo en la república vecina. El sexto vehículo es un Toyota Corolla gris, placas PCT-7601 que se encuentra en el departamento de Copán, según informó la Policía.
El jefe de la Interpol, comisario, Rommel Armando Martínez Torres, confirmó que las operaciones se ejecutaron el fin de semana en San Pedro Sula, Cortés, Tocoa, Colón, La Ceiba, Atlántida y en Copán.