El suelo no ha parado de moverse y las casas caen hora tras hora. El terror y el pánico se han apoderado de los habitantes del barrio capitalino El Edén.
La tarde de ayer los miembros del Cuerpo de Bomberos y elementos del Comité de Emergencia Municipal tuvieron que desalojar a unas 650 personas ante la grave amenaza de un nuevo derrumbe de proporciones históricas en el lugar.
La gente no podía creer que la tierra se movía y se partía minuto a minuto. “Éste es el fin”, gritaban muchos mientras corrían de un lado a otro para salvar sus pocas pertenencias.
Doña María Martínez, una anciana de 64 años de edad, no podía salir del asombro mientras observaba cómo se derrumbaba su humilde vivienda.
“No sabemos a dónde vamos a ir, sólo vivo con mi hijo y su familia, nos llevan a un lugar pero sólo por unos días, las paredes de la casa se han rajado”, dijo la anciana.
Eran instantes de pánico. Los socorristas tuvieron que sacar por la fuerza a varias personas que se resistían a salir de sus casas aún cuando a lo lejos se escuchaban los estruendos de la tierra que partía las casas en la zona.
“Tenemos un aproximado de 60 a 80 viviendas que estamos evacuando porque este lugar en cualquier momento se derrumba, el problema es que hay mucha gente que se resiste a dejar sus casas y viendo el grave peligro que corren en este lugar”, manifestó Betty Reyes, miembro del Comité de Emergencia Municipal.
En momentos en que se hacían las evacuaciones los miembros de la Cruz Roja tuvieron que trasladar de emergencia a un anciano que resultó con graves lesiones en su cuerpo tras haberse caído de una escalera mientras hacía los preparativos para dejar su hogar.
Albergues
Las familias afectadas fueron trasladadas a varios albergues. Las autoridades municipales informaron que las familias serían concentradas en las escuelas 14 de Julio del barrio El Bosque, instituto Cultura Popular, la escuela Panamá, del barrio Buenos Aires y a la escuela Francisco Morazán, en el barrio La Ronda.
“Ya incrementamos de 12 a 23 nuevos albergues y hemos pasado de 471 personas a más de 1,400 que están albergadas en este momento, la situación es crítica obviamente está en áreas específicas, pero nuevamente se demuestra la vulnerabilidad, no con un huracán, no con una tormenta tropical, sino con simples lluvias constantes en nuestra ciudad”, expresó el alcalde Ricardo Álvarez.
En la Cabaña
En caos y el miedo también se vivieron en el barrio La Cabaña. Aída Flores Núñez, habitante de la zona, vivió una verdadera pesadilla. Con lágrimas en sus ojos alistó sus pertenencias y decidió trasladarse donde unos parientes, en donde permanecerá, mientras encuentra un lugar más seguro dónde vivir.
“Ayer por la madrugada comenzamos a sentir más temblores, por eso he decido irme de aquí. Pero no es fácil, llevó viviendo aquí siete años, de mi parte, sino fuera por las amenazas yo no me fuera de este lugar”, expresó entre sollozos Flores Núñez.
Desalojo
Y es que desde tempranas horas de la mañana, los habitantes del barrio La Cabaña también fueron alertados por el Comité de Emergencia Municipal, Codem, que tenían que desalojar inmediatamente sus viviendas.
Esto ante la amenaza de derrumbes y deslizamientos provocados por las fuertes lluvias que han venido azotando al país. En este sector de la capital, catalogado de alto riesgo, se derrumbaron tres viviendas, donde fue preciso evacuar a 130 personas: 70 adultos, 38 niños y 22 adolescentes, que conforman 30 familias.
Marco Aranda, jefe de Logística del Codem, advirtió que sólo bastarían 15 minutos de lluvias intensas para que colapsen más viviendas.