Las plagas, la falta de agua potable y alimentos en condiciones insalubres empezaron a desatar epidemias entre los damnificados limeños.
Los niños y ancianos son los más afectados por enfermedades como la diarrea, calentura, problemas intestinales y en la piel.
También se temen brotes de dengue debido a las condiciones en las que permanecen.
Los residentes de la colonia El Buen Samaritano, cuyas casas están anegadas por las aguas del río Ulúa, claman por medicamentos pues están en los altos de un bordo a sol y sombra.
'Necesitamos que nos manden un doctor que venga a revisar a los niños porque esto va para largo y nuestros hijos ya empezaron a enfermarse', expresó Alejandrina Cruz.
Sólo de esta colonia se han registrado más de 70 adultos y 160 niños damnificados que se han quedado hasta sin zapatos y ropa.
Cruz señaló que les es difícil tomar medidas higiénicas porque no tienen los recursos.
'Cocinamos en hornillas que están a un bloque de la tierra, tragamos polvo todo el día y en la noche aguantamos frío y nos pican los zancudos', lamentó la afectada.
En los albergues
Similar situación viven las más de 300 personas evacuadas en las instalaciones del polideportivo Chulavista.
En este albergue cuentan con techo pero el inmueble no tiene paredes y la mayoría de personas duermen en el suelo.
Aunque los cuerpos de socorro, autoridades, iglesias y organizaciones ya empezaron a llevar alimentación a los damnificados, ellos hoy claman por medicinas.
- Aporte. Los miembros del patronato se han unido para comprar alimentos para todos.
- Las familia urgen de víveres, agua potable, ropa y zapatos, especialmente para los niños.