La paradisíaca isla de Roatán, en Islas de la Bahía, había dejado de ser únicamente un destino turístico para Susan Joanne Johnston (de 72 años) y nacionalidad estadounidense, y se había convertido en su hogar desde hacía más de una década.
Susan se dedicaba al negocio de bienes raíces y disfrutaba de la tranquilidad caribeña en su residencia ubicada en la zona de Coco Road, en la isla hondureña. Sin embargo, esa paz se interrumpió abruptamente el viernes 27 de febrero de 2026.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, a las 12:30 del mediodía el abogado Carlos Mauricio Cálix Ponce (de 43), llegó a la vivienda de Susan Johnston. Entró por la puerta principal con la familiaridad de quien gozaba de absoluta confianza, pues era su abogado y mantenía con ella una cercana relación profesional y personal.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron su llegada. Durante las primeras horas, el ambiente parecía normal. Las investigaciones de la Fiscalía detallan que ambos permanecieron en la vivienda dialogando de manera pacífica.
La discusión
Nada hacía presagiar el violento giro que daría la conversación horas después. Según el rastreo pericial y los análisis de las señales de GPS de los teléfonos celulares, alrededor de las 3:00 pm la atmósfera cambió radicalmente y comenzó una fuerte discusión.
La tensión escaló rápidamente durante aproximadamente treinta minutos. A las 3:30 pm, la discusión se transformó en una agresión física. De acuerdo con la acusación, el abogado habría golpeado a la septuagenaria, quien vivía sola y se encontraba indefensa.
Posteriormente, según las investigaciones, el sospechoso la sujetó por el cuello hasta provocarle la muerte. La autopsia confirmó que la causa del fallecimiento fue asfixia por estrangulamiento. Tras cometer el crimen, el abogado abandonó la escena.
Según las autoridades, Carlos Mauricio Cálix intentó borrar las imágenes captadas por las cámaras de vigilancia; sin embargo, los peritos lograron recuperar los videos.
El crimen contra Susan Johnston ocurrió en la segunda planta de la vivienda; no obstante, las investigaciones señalan que el cuerpo fue llevado a la primera planta, sobre una bodega, para simular un accidente.
El móvil del homicidio
El motivo detrás del altercado habría sido una deuda de 16,000 dólares, equivalentes a aproximadamente 395,000 lempiras, que el abogado mantenía con Susan Johnston, según las indagaciones de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
Debido a que la ciudadana estadounidense residía sola, el silencio se apoderó de la vivienda durante las siguientes 48 horas. Dos días después, personas cercanas a Susan comenzaron a preocuparse al notar su inusual ausencia. Al acudir a buscarla, encontraron la escena dentro de la casa.
Captura y pruebas
Con las evidencias que relacionaban a Carlos Mauricio Cálix con el caso, las autoridades lo capturaron el 23 de abril en Tegucigalpa. La investigación avanzó con apoyo de herramientas tecnológicas y análisis forenses. Glen Flores, portavoz de los juzgados, detalló que la Fiscalía presentó un caso sólido desde el inicio.
“Se presentaron pruebas desde el levantamiento cadavérico y la autopsia; también pruebas periciales, planimetría de la vivienda de la víctima y el vaciado telefónico para ubicar la señal del sistema de posicionamiento global (GPS) de los teléfonos celulares. Además, se evacuaron dos declaraciones de testigos protegidos”, explicó Glen Flores, portavoz de los juzgados.
Las cámaras de vigilancia ubicadas cerca de una bodega de la propiedad resultaron cruciales para captar evidencia de la presencia del sospechoso.
Carlos Mauricio Cálix Ponce permanece en prisión acusado del delito de homicidio, luego de que un juez le dictara prisión preventiva durante la audiencia inicial. El caso continuará su curso judicial mientras se determina su responsabilidad penal en la muerte de Susan Johnston.