El presidente Manuel Zelaya se quedó sin argumentos de peso para oponerse al decreto de ley que instauraría el pago del decimoquinto salario y recurrió ayer a los insultos contra el presidente del Congreso Nacional.
La noche del pasado miércoles, el gobernante llegó al extremo de hablar de disolución de poderes por las diferencias que hay en torno a temas como el salarial.
Esa posibilidad, que en otros países se conoce como 'muerte cruzada', le provocó risas a Roberto Micheletti y a la mayoría de diputados.
Esta reacción hizo estallar al gobernante hondureño que no tuvo más opción que recurrir a los insultos. 'Que deje de hablar sandeces Micheletti, que por eso perdió las elecciones', expresó Zelaya desde Upare, donde inauguraba una planta de tratamiento de agua.
Zelaya Rosales admitió que la 'muerte cruzada' no es ley y es imposible aplicarla en Honduras, a menos que una Asamblea Constituyente le diera vida: 'Si hay problemas entre estos poderes, el Presidente disuelve el Congreso y pone a disposición su cargo y el pueblo decide si se queda en unas elecciones'.
Tanto Zelaya como sus ministros han confesado que quieren derogar la actual Constitución para crear una nueva que permita incluso la reelección presidencial.