Tegucigalpa. El Registro Nacional de las Personas (RNP), mediante una brigada móvil, inscribió como hondureños a más de 20 niños que por circunstancias de la vida nacieron en la cárcel de mujeres de Támara.

El acto fue considerado como “histórico” porque nunca se había tomado la iniciativa de acudir a un centro penal para atender a esta población infantil, cuyas madres guardan prisión.

Las autoridades del RNP habían firmado un convenio con representantes del Sistema Penitenciario de Honduras para llevar a cabo estas actividades que se desarrollarán en otras partes del país. El primero en ser inscrito en el libro de nacimientos fue un robusto varón.

Marco Tulio Cano, asesor técnico del RNP, dijo que esta iniciativa “surge dentro de las responsabilidades encaminadas a reducir el subregistro a nivel nacional”.