El regreso a Honduras del expresidente Juan Orlando Hernández, indultado en EE UU de una condena a 45 años por narcotráfico, y acusado en su país de fraude y lavado, representa un desafío para las instituciones hondureñas, que deberán demostrar si la justicia se aplica sin privilegios, afirmó este jueves la directora del Consejo Nacional Anticorrupción, Gabriela Castellanos