La sesión plenaria para la elección de la junta directiva en propiedad del Congreso Nacional de Honduras inició finalmente a las 3:40 de la tarde, luego de que se comprobara el quórum, tras varias horas de retraso marcadas por negociaciones políticas entre las principales bancadas.
El nuevo Congreso Nacional quedó encaminado a contar con una Junta Directiva integrada por diversas fuerzas políticas, con predominio de representantes de los partidos Nacional y Liberal, que concentraron la mayor parte de los cargos.
La Junta Directiva, cuyo período de funciones se extendió de 2026 a 2028, con excepción del presidente, quien permanecerá en el cargo hasta 2030, quedó conformada por diez vicepresidentes, nueve vicepresidentes alternos, dos secretarios, dos prosecretarios y cuatro secretarios alternos.
En la distribución de fuerzas, el Partido Nacional se consolidó como mayoría, al obtener 14 cargos, seguido por el Partido Liberal, con 12. Además, se asignó un puesto a la Democracia Cristiana y otro al Partido Innovación y Unidad (Pinu).
La jornada legislativa estuvo precedida por intensas conversaciones entre las bancadas nacionalista y liberal. Desde horas de la mañana, el ambiente reflejaba la falta de consensos definitivos. A las 11:00 de la mañana, Tomás Zambrano, presidente de la junta provisional y congresista por el Partido Nacional, confirmó que aún se encontraban en conversaciones para definir puntos clave de la agenda legislativa.
La sesión estaba originalmente convocada para las 11:00 a. m., según la citación dirigida a los 128 diputados, y tenía como único punto en agenda la elección de la junta directiva definitiva del Congreso Nacional.
Tal como lo establece el protocolo legislativo, la sesión fue abierta por Zambrano con una oración, seguida de la entonación del Himno Nacional. Posteriormente, se concedió la palabra para la presentación de la moción de elección, la cual debía incluir una nómina integrada por al menos 14 diputados propietarios y entre seis y ocho miembros alternos o suplentes.
La propuesta presentada por Mario Pérez fue sometida a discusión en el Pleno, otorgándose la palabra a los diputados que así lo solicitaron. Concluido el debate, la moción fue llevada a votación para determinar si alcanzaba el número de votos requeridos para su aprobación.