02/10/2022
08:01 AM

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Reconstruyen Guanaja sin apoyo económico prometido

Desde 2021, el alcalde de Guanaja espera el desembolso de $500,000 que donó el BCIE para los damnificados del incendio que destruyó más del 30% del cayo.

SAN PEDRO SULA

En el olvido, con más limitaciones que ayudas, los habitantes del cayo Bonacca, corazón administrativo de Guanaja, levantan poco a poco la infraestructura domiciliaria y comercial arrasada por un incendio ocurrido en 2021.

Solidarios con los guanajeños

Oenegés internacionales ayudaron en la emergencia. Organizaciones internacionales como la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA), llevaron ropa y alimentos a los damnificados y algunas tienen planes de ayudar con casas.

Grupo OPSA y otras organizaciones se solidarizaron.Grupo OPSA, propietario de La Prensa y El Heraldo, en asociación con la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés y la Fundación Mothivo enviaron 5,000 bloques a la isla que recolectaron en octubre de 2021.

Damnificados buscaron apoyo en Gran Caimán.Tras el siniestro, algunos damnificados viajaron a Gran Caimán con el objetivo de encontrar un trabajo y ganar dinero para construir las viviendas. Gran Caimán históricamente ha sido destino de guanajeños.

La madrugada del 2 de octubre de ese año, enormes lenguas de fuego (originadas en una vivienda ubicada en la deplorable y desaparecida zona conocida como Vietnam, Punta Caliente) se extendieron por medio cayo y destruyeron alrededor de 190 edificaciones (viviendas, tiendas, bodegas, bares y restaurantes).

Cuando están por cumplir un año de haber vivido esa pesadilla, los habitantes de Bonacca, con remesas que llegan del extranjero (en su mayoría de Gran Caimán) han logrado erigir las primeras treinta viviendas que estarán concluidas a finales de año en algunos casos.

Los hermanos Roger Muñoz Bodden, Herbert Eiley Bodden y Henry Boddem esperan terminar pronto una casa de una planta en el lugar donde antes tuvieron una de tres niveles.

“Con dinero propio, con el dinero de los tres hermanos, estamos construyendo. La próxima semana esperamos ponerle la losa. Es de una planta porque no hay dinero para hacerla más grande. La vamos a terminar entre septiembre y octubre. Los que resultamos afectados no hemos recibido ayuda del Gobierno. Nosotros solo recibimos una donación de 400 bloques”, dijo.

Autoridades locales y habitantes sienten que aún el resto del país les puede “tender la mano”.

Dado a que la Municipalidad no ha instalado el sistema de alcantarillado sanitario y agua potable, los hermanos Bodden y todos los afectados construyen tanques sépticos para verter las aguas negras.

El alcalde Spurgeon Miller y todos los habitantes dicen que las instituciones gubernamentales los dejaron “solos y abandonados”, con “promesas incumplidas”.

“Estamos abandonados en un 100%. El gobierno pasado cumplió. Limpió el predio. Estuvimos trabajando con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras para marcar las posiciones de las casas. Algunos damnificados, con recursos pactados con familiares, comenzaron a construir, pero hay muchos de ellos que están esperando una ayuda”, dijo.

El año anterior, días después del incendio, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó una ayuda de emergencia no reembolsable por el monto de $500,000, sin embargo, según el alcalde, hasta hoy ese dinero no ha llegado.

“Copeco ofreció el dinero que dio el BCIE. Firmamos un convenio, pero hasta el sol de hoy no hay nada. El BCIE se lo entregó al Gobierno y yo abrí la cuenta en un banco y no han depositado”.

En medio de todas las limitaciones, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Municipalidad realiza estudios para instalar el sistema de agua potable y alcantarillado y con “los pocos impuestos que entran” realizará otras obras.

“Ahora tengo que meter el dinero de la transferencia en la construcción de las calles. Todas las promesas que me hicieron nadie las cumplió. Realmente me hicieron perder tiempo y el que queda mal ante el pueblo soy yo”, agregó Miller.

Copeco espera desembolso de Finanzas

SAN PEDRO SULA. Ramón Soto, ministro de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), le informó a Diario LA PRENSA que la Secretaría de Finanzas aún no le ha transferido el dinero de Bonacca a esa entidad.

“Aún no nos ha desembolsado el dinero Finanzas, pero quedaron en hacerlo la semana próxima”, dijo Soto de manera breve a través de un audio enviado por WhatsApp.

Soto, exdiputado de Colón, es ministro de Copeco desde mediados de febrero de este año.