05/03/2026
06:32 PM

Raúl Castro cumple 76 años bajo el enigma de su provisionalidad en el poder

Raúl Castro, que permanece al mando de Cuba desde hace diez meses, cumplirá el próximo domingo 76 años, en medio de una serie de interrogantes sobre la provisionalidad de su gobierno: trabaja, discretamente, para el retorno de Fidel o para un gobierno después de los Castro.

Raúl Castro, que permanece al mando de Cuba desde hace diez meses, cumplirá el próximo domingo 76 años, en medio de una serie de interrogantes sobre la provisionalidad de su gobierno: trabaja, discretamente, para el retorno de Fidel o para un gobierno después de los Castro.

Esquivando las cámaras, con discursos cortos y presente sólo en actos donde es indispensable, Raúl recibió el 31 de julio de 2006, con carácter temporal, el mando que cedió su hermano Fidel por primera vez en 48 años en el poder, por una crisis de salud.

Aunque los dirigentes y la prensa local parecen obviar formalmente el traspaso de poder, llamándolo siempre por sus cargos de ministro de Defensa, segundo secretario del Partido Comunista y primer vicepresidente de Cuba, la prolongada convalecencia de Fidel hace pensar a algunos analistas que la sucesión definitiva empezó hace 10 meses.

'El poder ha sido entregado a su hermano Raúl en el último año', opinó Dan Erikson, del grupo de análisis político con sede en Washington Diálogo Interamericano. Para Ana Faya, de la Fundación Canadiense para las Américas, 'a estas alturas' y 'por razones puramente biológicas' es 'muy difícil' que Fidel vuelva al poder igual que antes.

Otros como Ian Vásquez, experto del CATO Institute, creen que a medida que Fidel se recupere se involucrará más en el gobierno; y advierte, además, que 'nadie sabe' realmente lo que pasa dentro del poder en Cuba: 'Esa es una de las características de cualquier régimen cerrado'.

A diferencia de Fidel, a quien dijo no pretende imitar, Raúl distribuye tareas en el equipo de seis hombres que su hermano nombró para apoyarlo, entre ellos el vicepresidente Carlos Lage, la cara más visible del gobierno interino.

'Dígase aquí todo cuanto deba ser dicho, sin que ninguna verdad sea ocultada, ni siquiera endulzada', dijo Lage el jueves en una reunión de gobernadores al mejor estilo de Raúl, quien delineó su estilo abierto a la autocrítica y al debate.

Considerado más pragmático que Fidel, sobre todo en economía, en su mando el gobierno intensificó contactos de alto nivel con Asia, sobre todo con China y Vietnam, en contraste con una relación distante con Europa, con la excepción de España.

Este viernes, de hecho, se reúne con el número uno del Partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh, y en abril recibió al canciller español, Miguel Angel Moratinos, de cuya visita salió el acuerdo para un diálogo sobre derechos humanos efectuado esta semana en La Habana.

'Cumple 76 años y debe de estar pensando en eso. A Fidel le sobraba el mundo para su pleito, a Raúl no. Tiene que jugar la carta de dar señales de que Cuba va a caminar otro camino', dijo a la AFP el opositor moderado Manuel Cuesta.

Al recibir el poder provisional, su primer gesto público fue proponer a Estados Unidos un diálogo respetuoso que reiteró el 2 de diciembre, tras un desfile militar en honor a su hermano.

En su gobierno, dos misiones de congresistas estadounidenses -republicanos y demócratas- han visitado Cuba, en diciembre y esta semana, cuando abogaron por un diálogo y un levantamiento del embargo de Washington contra la isla, vigente desde hace 47 años.

En estos diez meses, a nivel interno, Raúl ha introducido ajustes en la gestión de las empresas y el aparato productivo, afectados por la burocracia y la ineficiencia.

Hijo del gallego Angel Castro y de la cubana Lina Ruz, Raúl Castro nació el 3 de junio de 1931 en Birán (este) y fue el menor de los tres hijos varones y el cuarto de los siete de la pareja. Su infancia y juventud transcurrieron a la zaga de su hermano Fidel, quien al triunfo de la Revolución en 1959 lo nombró ministro de Defensa, ahora el más antiguo del mundo.

Bajo su mando, las Fuerzas Armadas obtuvieron victorias en Africa e incursionaron en sectores clave de la economía, como el turismo. Está casado con Vilma Espín, dirigente histórica de la revolución ausente de la escena pública por enfermedad, tiene cuatro hijos y quienes lo conocen le destacan su buen sentido del humor, apego familiar y dotes de buen organizador.