Vender el excremento de murciélago para abono fue durante 13 años el sustento de varias familias en Las Ventanas, una alejada y pintoresca aldea de Villanueva. Este año ante la falta de apoyo esos ingresos ya no se perciben en las 18 familias.
Las Ventanas fue bendecida con una red de cuevas que se esconden míticas en la naturaleza. Llegar a ellas puede ser escabroso, debido a que se debe caminar en medio del bosque y escalar la rocosa montaña; para los inexpertos pude ser una experiencia extenuante, sin embargo, vale la pena ante la exuberante vegetación.
En las oscuras cuevas habitan cientos de murciélagos, lo que permite a Las Ventanas ser una de las mayores productores de guano, utilizado para la fabricación de abono.
Los habitantes se dedicaron a comercializarlo, pero debido a que las autoridades de Ambiente no les facilitaron los permisos y el bajo costo de compra, este año no lo hicieron.
“Por más de una década nuestras familias se han dedicado a sacar el guano de la cuevas, entre todos los miembros nos organizábamos y dividíamos el trabajo”, expresó Fredy Ávila Mejía.
El poblador explicó que las mujeres se encargaban de escarbar el guano en la cueva y almacenarlo en costales; “los hombres teníamos la tarea de bajarlo de la montaña y clasificarlo para después comercializarlo”. Durante junio y julio se realizaba esa labor. Sacaban unos 300 costales y se los pagaban a 25 lempiras cada costal, lo que les dejaba 7,500 lempiras.
Para no perder los ingresos, la mayoría de los habitantes ahora trabajan en la agricultura y la ganadería. “Ésta es una comunidad muy pobre, no tenemos fuentes de empleo y no recibimos ayuda de la Alcaldía para mejorar nuestros cultivos, tenemos problemas porque las calles de la aldea están en mal estado y no tenemos ni transporte para otras aldeas”, lamentó Ávila.
Turismo
Las Ventanas está ubicada en zona de reserva por el gran potencial de flora y fauna. Los pobladores lamentan que las autoridades no se preocupen por explotar el turismo del municipio.
“Hemos hecho la solicitud a la Alcaldía para que nos proporcionen bolsas de cemento y tubos para construir gradas y que los visitantes no corran peligro al escalar la montaña para llegar a las cuevas, pero no han dado ninguna respuesta”, explicó Ávila.
En la comunidad hay varias cuevas que tienen conexión unas con otras, donde se puede disfrutar de una buena aventura y explorar los múltiples misterios de la naturaleza.
A los pies de la montaña se puede disfrutar de una hermosa quebrada, la cual está llena de misterios según manifiestan los vecinos.
“Muchas personas no creen, pero cuando venimos a la quebrada las mujeres se asustan porque no pueden lavar en ella, los niveles de la misma comienzan a subir cuando sonamos las piedras dentro del agua”, declaró Ávila.
Los habitantes de Las Ventanas esperan que las autoridades escuchen su clamor y así puedan reactivar el negocio del guano.