Choloma, Honduras.

Los dolores de parto de María Sarmiento eran fuertes. Junto con una pariente se fue en busca de atención a la Clínica Materno Periférica de esta ciudad; pero para su sorpresa no había atención por falta de personal.

La dama de escasos recursos quedó parada a punto de dar a luz y decidió trasladarse al hospital Mario Catarino Rivas para tener a su quinto hijo.

Al igual que María, otras mujeres próximas a parir llegan todos los días a ese centro asistencial ubicado al sur de Choloma. Este fue construido en 2004 por el Gobierno de Japón para facilitar ese servicio y a la vez evitar la mortalidad infantil.

Liberato López, vicepresidente de la Comisión de Transparencia del municipio de Choloma, manifestó que el problema de atención comenzó a presentarse a finales de 2014 cuando la Secretaría de Salud comenzó a trasladar a enfermeras y doctores a otros sectores, dejando a ese materno sin personal.

Salen a protestar

La situación obligó a que los pobladores se apostaran ayer frente a la clínica para exigir una explicación a las autoridades sanitarias de Cortés y a la vez pedir que se amplíe el servicio a 24 horas, ya que solo funciona de 7:00 am a 3:00 pm.

“Estamos viendo que se está llevando al cierre el local, con lo cual se afectará a más de 100,000 habitantes que residen en el sector de la López Arellano”, apuntó.

López hizo un llamado a la titular de Salud, Yolani Batres, para que investigue el caso y les ayude a que se normalicen las atenciones a las mujeres embarazadas.

Luisa Cárcamo, habitante de Choloma, manifestó que no bajarán los brazos hasta lograr que se normalicen los turnos en ese local.

“No es posible que Japón nos haya regalado el edificio y que el Gobierno lo deje morir, esperamos más atención de las autoridades”.

Se conoció que parte del reducido número de empleados es pagado por la Municipalidad de Choloma.

Una comisión de la comunidad tiene programado reunirse esta semana con los encargados de Salud.