La Mosquitia. Un grupo de pobladores cumplieron 10 días en protesta en la Dirección Departamental de Educación de Gracias a Dios para exigir la reincorporación de Robinson Álvarez Martínez como director departamental, cuya destitución consideran injusta, arbitraria y discriminatoria.
Los manifestantes demandan una respuesta de la secretaria de Educación, Ivette Arely Argueta, y del presidente de la República, Nasry Asfura, ante el conflicto generado por la salida de Álvarez Martínez del cargo.
En un pronunciamiento, los sectores que respaldan la protesta también solicitaron la remoción de Rina Korixa Mejía de la representación que actualmente ejerce y su retorno a la plaza que le corresponde. Los firmantes señalan que habría participado en acciones que condujeron a la destitución del director departamental.
Asimismo, pidieron el cambio de Golda Ninnet Haylock Haylock del área de Recursos Humanos, al señalar su participación como firmante en el proceso cuestionado. Según el pronunciamiento, estas actuaciones estarían provocando división dentro del pueblo Miskitu.
Advierten que mantendrán la protesta
Los manifestantes advirtieron que mantendrán las acciones de protesta y manifestación pacífica si no reciben una respuesta de las autoridades.
Entre las medidas que contemplan está continuar con la permanencia en la Dirección Departamental de Educación y realizar otras acciones cívicas permitidas por la ley.
Los sectores que respaldan el pronunciamiento también consideran no participar en los desfiles programados en La Moskitia si no obtienen respuesta del presidente Asfura y de la secretaria de Educación.
El pueblo Miskitu, además, exige que la representación presidencial en Gracias a Dios sea ejercida por un profesional Miskitu con conocimiento del territorio y capacidad para desempeñar el cargo.
Finalmente, solicitaron que las decisiones que afecten a la población indígena sean abordadas respetando sus derechos colectivos y los principios establecidos en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El pronunciamiento concluye con un llamado a respetar al pueblo Miskitu y con la exigencia de reincorporar a Robinson Álvarez Martínez.