Su inspiración es Jesús y su talento es nato. La devoción de la feligresía católica de esta ciudad es admirada cada año por los mensajes que plasman en alfombras de aserrín, semillas y flores durante Semana Santa.
Este año no es la excepción y desde hace dos meses decenas de familias, instituciones, empresas y centros educativos se están preparando para ofrecerle al mundo, a través de colores y figuras; la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Cerca de mil personas están trabajando en la elaboración de unas 40 alfombras que engalanarán 19 cuadras de las calles comayagüenses.
Para hacerlas tan vistosas algunos han recibido talleres, mientras otros han ido practicando sus propias técnicas que van perfeccionando año con año mediante la experiencia.
Unión familiar
El ejemplo de ello son la familia Henríquez Chinchilla, quienes llevan casi 30 años fabricando su alfombra frente a su hogar.
“Como familia nos gusta porque esta práctica nos mantiene unidos. Las alfombras sirven para evangelizar, la gente entiende los mensajes sin preguntar”, expresó Luis Henríquez Chinchilla, miembro de la familia.
La labor de ellos inició hace más de un mes con el diseño hecho a mano de los dibujos y cuyo trabajo está a cargo de una de sus hermanas mayores; Ana María Henríquez. Cada uno tiene su función; el objetivo es el mismo y es llevar un mensaje de fe a la población.
Aunque el trabajo inicia desde mucho antes de la Semana Mayor, en el interior de sus casa el Jueves Santo desde las 10:00 am hasta el Viernes Santo a la 1:00 de la tarde se dedican a decorar la calle dándole forma a los dibujos rellenándolos con el aserrín.
Los Chinchilla Henríquez son sólo una de las decenas de familias que año con año le dedica su tiempo, economía y lo más importante devoción a estas asombrosas obras de arte que son apreciadas por miles de turistas nacionales y extranjeros.
Su premio
Mirian Zapata, directora del museo y representante regional de Antropología, explicó que cada familia que participa absorbe un gasto de entre tres mil y hasta 15 mil lempiras.
“Esta actividad no se premia, la satisfacción es el mensaje de la iglesia”, manifestó Zapata.
Dijo que lo primero que hacen los participantes es seleccionar el tema con mensaje de la doctrina cristiana que deseen transmitir. Seguidamente deben hacer los moldes y teñir el aserrín.
“La municipalidad les distribuye el aserrín de forma gratuita a todos los artesanos, los colorantes son inversión de los participantes”, explicó Zapata.
Anunció que en esta ocasión por primera vez se cuenta con la participación de la Policía de Tránsito, quien hará su alfombra. También se involucrará una procesión de niños que se llevará a cabo el Miércoles Santo.
“El objetivo es ir educando a los niños en estas tradiciones e involucrarlo. Hay entusiasmo en participar”, señaló Zapata.
La salida del vía crucis será de la iglesia San Francisco. Los fieles están casi listos.