08/03/2026
05:00 PM

'Trapos sucios”, el próximo filme hondureño en estrenarse

Producen películas que no demandan altos presupuestos para capitalizarse, por esa causa la mayoría de cintas son comedias “Primero, hay que dar pasos pequeños”, dice Kodath.

    San Pedro Sula, Honduras

    Con un reparto combinado de actores hondureños y salvadoreños, Mathew Kodath volverá a los cines con Trapos sucios para superar la taquilla que le dejó Quién paga la cuenta.

    La nueva producción, otra historia colmada de humor que versa sobre los problemas que ocurren dentro de una casa de una familia adinerada, ha sido rodada en El Salvador y Honduras y será llevada al cine próximamente.

    Kodath, de la India, sigue depositando la fe en este género y por ahora no tiene previsto producir otro tipo de película.

    “No estamos inclinados hacia un género. Estamos en un proceso de evolución. Nosotros, cuando nos sentamos a hacer el guion para Amor y frijoles, lo primero que me pregunté fue qué tengo para hacer una película, porque hacer una película implica recursos. Cuando hay acción y más locaciones es otro tipo de género que requiere muchísimos más fondos”, dice.

    Como tiene los pies puestos en la tierra, Kodath está claro que “hay que dar pasos pequeños antes de correr”.

    “Uno no puede despertar mañana y decir voy a hacer una película de acción. Nuestro rubro es realista, elige géneros accesibles en su primera etapa de evolución”, explica.

    Con el dinero generado por estas películas, según Kodath, las empresas se capitalizan y pueden aspirar en el futuro a desarrollar otros géneros más sofisticados.

    Kodath y su equipo de trabajo han desarrollado un alto nivel de profesionalismo que les está permitiendo alcanzar las metas numéricas.

    Otros cineastas se han lanzado a la aventura sin poseer un guion cinematográfico y sobre la marcha, mientras filman con cámaras fotográficas, improvisan diálogos.

    Al finalizar la producción se dan cuenta que hay un descuadre entre las escenas y se ven obligados a echar mano de algunos trucos.

    Los productores de las películas exhibidas en años anteriores esperan adquirir mejor tecnología en los próximos años para elevar la calidad. Imágenes de las películas “Amor y frijoles”, “Chinche man” y “11 cipotes”.

    Igor Padilla, un periodista empírico que murió asesinado en 2017, logró rodar con cámaras que no eran de cine la película Chinche Man, una parodia de los grandes héroes hollywoodenses.

    Padilla, quien pensó que se granjearía la simpatía de los hondureños, recibió un revés, solamente 5,907 personas asistieron a las salas.

    Pese al golpe, comenzó una segunda aventura con la filmación de El reportero, una película de acción. En una de las acciones participó Johnny Jiménez (doble oficial de Bruce Willis). Este proyecto quedó inconcluso tras la muerte de Padilla.

    Cineastas expertos, como Juan Carlos Fanconi, le han apostado a otros géneros y han logrado producir cintas con alto nivel competitivo, pero han tenido resultados poco plausibles en las salas.

    Un lugar en el Caribe, un drama de Fanconi, estuvo un par de días en las salas y solo recibió a 25,724 espectadores.

    Filmada en Roatán y con la participación de actores hondureños que trabajan en Hollywood como José Zúñiga (ha actuado con Mel Gibson, Nicolas Cage, Tommy Lee Jones), Daniel Zacapa y otros internacionales, esta película romántica es una de las mejores de los últimos años en Honduras.

    La nueva producción es otra historia colmada de humor.