Las crisis de desplazados en Colombia, Honduras y Ecuador se encuentran entre las diez primeras de las más olvidadas a nivel global, según la lista que elabora anualmente desde 2016 la ONG Consejo Noruego de Refugiados (NRC), publicada este jueves.
En la clasificación, que evalúa ese 'olvido' en función de la cobertura mediática, la atención política y la financiación humanitaria, Colombia ocupa la tercera posición, sólo tras Sudán y la República Democrática del Congo.
Honduras es sexta y Ecuador séptima, tras Yemen y Afganistán en el cuarto y quinto puesto respectivamente.
En el caso colombiano, NRC lamenta que una crisis con 10,5 millones de desplazados tiene una cobertura muy baja en los medios y sólo recibe un 18 % de la ayuda solicitada por los actores humanitarios anualmente.
Tampoco aparecen en los medios de comunicación las crisis de Honduras y Ecuador, con 404.000 y 890.000 desplazados respectivamente, y la financiación para la asistencia humanitaria apenas llega al 11 % de lo requerido en el caso hondureño y al 8 % en el ecuatoriano.
"Millones de personas están siendo abandonadas porque hemos decidido no actuar, y la verdad incómoda es que este abandono es una elección", señaló al publicarse la lista el secretario general de NRC, Jan Egeland, antiguo coordinador humanitario de Naciones Unidas.
A nivel global, en 2025 sólo se recibió en torno a un 35 % de la ayuda solicitada para las crisis de refugiados, dejando una brecha financiera de 29.500 millones de dólares, equivalentes al 1,12 % del gasto militar mundial ese año.
La lista de crisis olvidadas la lidera Sudán, un país con nueve millones de desplazados internos y 4 millones de refugiados en países vecinos a causa de más de tres años de guerra civil, olvidado a nivel mediático y humanitario pese a que las proporciones del éxodo son similares a las de Siria o Ucrania en sus peores momentos.
NRC también destaca que en los 10 años en que lleva elaborando esta lista nunca ha podido salir de ella la República Democrática del Congo, país que el pasado año sólo recibió un 27,4 % de la financiación necesaria, el nivel más bajo de la década.