San Pedro Sula, Honduras.

Luego de tres años sin medicamentos para contrarrestar la esclerosis múltiple, Eliud Pérez ha pasado de ser el sostén de su familia al que más apoyo y cuidados requiere.

El último miércoles de mayo se conmemora el Día Internacional de la Esclerosis Múltiple por los esfuerzos en la búsqueda de una posible cura para la enfermedad. En Honduras hay unas 200 personas diagnosticadas.

“Vamos sobre el cuarto año de no tener medicamentos para el tratamiento de la enfermedad en el Mario Rivas. Al Gobierno poco le importa si nos morimos, simplemente es indiferente a lo que pasa”, expresó Eliud Pérez.

Pérez fue diagnosticado con la enfermedad en 2007 y desde 2013, año en que dejó de recibir su tratamiento, su cuerpo se ha ido inmovilizando hasta quedar postrado.

“Ya llevo tres años en esta situación, sin poder mantener a mi esposa y mis dos hijos, actualmente solo puedo mover el brazo derecho y dependo de ellos para todo”, relató.

Situación

En San Pedro Sula hay más de 100 afectados con la enfermedad, que son tratados en el Rivas y no tienen medicamento. El Seguro Social atienden a 37 personas, donde no tienen problemas con el suministro de medicamentos.

Juan Carlos Ortega, representante de la Fundación de Esclerosis Múltiple Amor (Fema), manifestó que “ha sido un año difícil, es cuando más muertes de compañeros hemos tenido, solo este año ya van ocho y esto puede aumentar porque es la señal de que ya llegamos a un punto en el que no se puede sobrevivir más tiempo sin medicamentos. Hacemos un llamado a las autoridades competentes para que se preocupen por nosotros y nos den medicamentos”, indicó. Se calcula que son muchos los hondureños afectados con la enfermedad que aún no han sido diagnosticados.

La enfermedad

Arnold Thompson, neurólogo del Rivas, explicó que la esclerosis múltiple es una enfermedad de base autoinmunitaria que afecta la médula espinal y la masa blanca del cerebro.

“Estamos alarmados por el aumento de casos, ya que por año estamos detectando cinco pacientes nuevos”, indicó Thompson. El especialista añadió que los tratamientos son costosos, pues su precio varía entre los 35,000 y 60,000 lempiras mensuales y deben ser tomados de por vida. “Sin el medicamento, el paciente se deteriora más rápido”, agregó el médico. El hospital solo compra el medicamento cuando el paciente ya está en un estado de emergencia.