Dos personas que viajaban a bordo del barco langostero Sea Star, de bandera hondureña, murieron la semana anterior en alta mar, luego que la embarcación naufragara en aguas colombianas.
Los relatos de los sobrevivientes dan a conocer que los muertos son Pablo Adolfo Sánchez, originario de Balfate, quien era el capitán del bote y cuya edad no se estableció. Su cuerpo fue repatriado a finales de la semana pasada; Daniel Sánchez Arriola, 54 años, quien ejercía labores de cocinero en la embarcación y cuyo cuerpo fue traído ayer en horas de la mañana al aeropuerto Golosón de esta ciudad.
Dos días en una balsa
El lamentable suceso tuvo lugar el pasado 15 de julio en aguas colombianas y en horas de la mañana, cuando el mal tiempo azotó esa región y terminó hundiendo la embarcación.
Lucas Pablo Zelaya, uno de los sobrevivientes, dijo que al ver que la nave se hundía decidieron saltar al agua y tratar de recoger madera u otros objetos flotantes para mantenerse a salvos.
“Fue el pasado 15 de julio, en total éramos 13, lamentablemente nuestro capitán Pablo Adolfo Sánchez se ahogó”, relató el marinero.
Otro de los náufragos es Dary Baena, de origen colombiano, quien recordó que apenas habían tirado las nasas para pescar langostas, cuando se registró el percance. “El barco comenzó a colapsar a estribor, no tuvimos tiempo de recoger nada”, manifestó.
Añadió que con cilindros de gas, maderas y cuerdas improvisaron una balsa en la cual se mantuvieron a flote, mitigando la sed con la poca agua que les quedaba y tuvieron que racionarla.
Los náufragos permanecieron durante dos días y dos noches en alta mar, hasta que fueron rescatados por un barco que los trasladó a Nicaragua, de donde buscaron medios para llegar a La Mosquitia de Honduras.
“Antes que nos rescataran murió de insolación el cocinero Daniel, él ya era una persona mayor y no pudo resistir”, sostuvo Baena.
Los marineros se quejaron de la falta de apoyo en el país, ya que al llegar a Puerto Lempira no hubo solidaridad con ellos, a tal grado que hasta en una iglesia les negaron un espacio para dejar el cadáver del cocinero, igual situación ocurrió en las instalaciones de la Policía Nacional Preventiva.
“En un colegio nos dieron la oportunidad de dejar el cadáver antes de traerlo para esta ciudad y así llevárselo a los familiares”, manifestó.
Maribel Lobo, de la oficina de Migración, dijo que retuvieron a los náufragos durante un tiempo prudencial, mientras se hacían las investigaciones por miembros de la base naval, quienes llegaron al sitio para dialogar con los marineros.
Eliseo Martínez, originario del municipio de Balfate, reaccionó molesto por los interrogatorios. “No sé por qué nos han hecho tantas preguntas, luego de todo lo que nos ha pasado lo único que queremos es poder llegar a nuestras casas”, explicó.
El dueño de la embarcación Saúl Wilson indicó que hasta ahora se están haciendo las averiguaciones del hecho, dado los informes de los marinos, quienes han relatado lo que ocurrió desde el día del lamentable hecho.
“Ellos salieron a pescar langostas, me han dicho que fue una embarcación de Nicaragua la que los auxilió, los llevaron a Puerto Cabezas y de allá les dieron apoyo para que llegaran a Honduras”, dijo.
Cargueros no respetan normas
Las embarcaciones de carga que salen del muelle de cabotaje de La Ceiba con destino a La Mosquitia hondureña corren el riesgo de hundirse por la sobrecarga con la que suelen navegar.
Pese a que Marina Mercante y la Dirección General de Pesca y Acricultura hacen esfuerzos para que se respetan las normativas y reglamentos de navegación, siempre las embarcaciones suelen salir sobrecargadas, lo cual pone en riesgo a los marineros así como los enseres que se transportan.
Ante tal situación, las autoridades han anunciado que se ejecutarán inspecciones de forma constante y no se permitirá que zarpen las embarcaciones que incumplan con las medidas.
También la Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, dio a conocer que los próximos meses pueden ser complicados para navegar por la posible llegada de las lluvias.