“Mejor que nos entreguen a nuestros familiares, porque ya no vamos a estar más aquí, los tienen como perros comiéndoselos las gallinas”, expresaba una mujer sin poder contener el llanto.
Lo que se vivió ayer en la morgue capitalina no tiene precendentes.
La espera angustiosa que ya se ha prolongado seis días y la irresponsable difusión de falsas informaciones orilló a decenas de dolientes a irrumpir las instalaciones de Medicina Forense en Tegucigalpa para intentar llevarse por la fuerza los cuerpos de sus seres queridos.
“Mire cómo está mi hijo, está tirado como un perro”, gritó María Hernández, entre sollozos, tras abrir una de las bolsas blancas.
Algunos parientes de los fallecidos incluso aseguraron que los cadáveres eran devorados por gallinas de las casas aledañas a la morgue, mientras que otros dijeron que unos ya tienen gusanos.
La señora Norma Orellana, reveló que llegó a la capital a reclamar los restos de su esposo Eudoro Benjamín Vásquez y de su hijo Benjamín Adalberto Vásquez, de quienes no ha recibido ninguna información.
Aseguró que decidieron ingresar a la zona porque “ya no aguantamos mucha mentira, llegan a decirnos dos o tres cosas y no nos entregan nada”.
Lamentó que los cadáveres están pudriéndose sin refrigeración, “están agarrando gusanos tirados en el suelo, llenitos de moscas”.
“Pedimos a los forenses que trabajen con sinceridad apoyándonos a nosotros porque somos humildes campesinos y pedimos que no jueguen con la dignidad de los humanos, el que está muerto allí no es un perro, es una persona”, manifestó el señor Gilberto Ramírez Gómez, quien llegó a reclamar el cadáver de Elder Elí Ramírez.
Personas que lograron ver cuerpos aseguraron que algunos presentan indicios de disparos, por lo que sospechan que hubo mano criminal.
Pese a que estaban decididos a llevarse sus parientes en avanzado estado de descomposición la situación volvió a controlarse y el acceso a la morgue nuevamente se restringió.
Fiscal se reúne con dolientes
El embajador de Perú en Honduras, Elí Peláez, dijo que el equipo de cuatro profesionales de su país que llegó el viernes pasado a Tegucigalpa, “se quedará por los días que lo necesite Honduras”.
Agregó que en principio se prevé que en diez días hayan concluido su misión, pero que si hiciera falta más tiempo, no habría problema en que se queden y que la gestión ya se está haciendo con las autoridades de Lima, porque se trata de “un apoyo humanitario y de solidaridad de Perú con Honduras”.
En las labores de identificación participan unos 25 forenses, entre nacionales y de otros cinco países: Chile, El Salvador, Guatemala, México y Perú.
Asimismo confirmó que por los canales correspondientes se solicitará, si hiciera falta, la permanencia en el país de los expertos internacionales que están ayudando a los forenses hondureños con las autopsias y la identificación de los cadáveres.
Los equipos forenses también están tomando muestras de sangre y huellas a familiares de las víctimas del incendio, en el marco de la difícil tarea de identificación de muchos de los fallecidos.
El Ministerio Público también indicó ayer, a través de un comunicado, que se han tomado huellas a 214 familiares de las víctimas de la tragedia, registrada entre la noche del martes 14 y la madrugada del miércoles 15 de febrero en la Granja Penal de Comayagua.
Anoche el Fiscal General de la República, Luis Rubí se reunió con una comitiva designada por los parientes de los reos fallecidos y les aseguró que ninguno tiene disparos. Les garantizó transparencia en las autopsias y prometió celeridad.