La ministra de Salud, Roxana Araujo, solicitó la militarización del Almacén Central de Medicamentos luego de conocer los señalamientos de Transformemos Honduras sobre supuestos actos de corrupción.
Desde hace varios meses, esta ONG inició una investigación no solo en el almacén, sino en el San Felipe, en la clíper del Hato de Enmedio, en el cesamo de las Crucitas y en el almacén regional de Atlántida. Los resultados de este proceso fueron expuestos la semana anterior en un informe donde se aseguraba que los procesos de recepción, almacenaje y distribución estaban amañados.
En el documento se explicó que el Estado ha perdido más de 40 millones de lempiras por estos actos en los que se señaló la recepción de producto con menor cantidad que lo acordado en la compra.
Entre otras de las irregularidades encontradas se denunció la inexistencia de una firma autorizada para solicitar y sacar medicamentos del almacén.
Además se puso al descubierto la distribución de medicamentos en cajas con fondos falsos y el vencimiento rápido de producto, ya que son aceptados con una fecha próxima de caducidad, situación que irrespeta los parámetros estipulados para la entrega de medicinas.
Según esta organización civil, estos actos irregulares han sido desarrollados en el almacén central desde 2007 y, al parecer, siguen vigentes.
En primera instancia, Transformemos Honduras solicitó la separación de Martiza Solórzano, quien desde hace 27 años labora en esta institución y se desempeña como jefa del almacén. Sin embargo, la ministra de Salud decidió que la funcionaria voluntariamente solicitara su reubicación o interpusiera su renuncia, situación que hasta el momento no ha sucedido.
Según Kennet Rodríguez, portavoz de la Secretaría de Salud, desde el pasado viernes se ordenó la militarización del almacén para proteger posible evidencia.
El funcionario enfatizó que deben ser los órganos contralores del Estado los que inicien una investigación en el almacén para determinar si existen o no actos de corrupción.