San Pedro Sula, Honduras.

La Iglesia Católica inicia mañana los 40 días antes a la celebración de la Semana Santa con la imposición de las cenizas.

El pueblo cristiano aparta este tiempo de Cuaresma para la oración, penitencia y ayuno. Asimismo, es una forma de recordar que la vida en este mundo es pasajera y que la verdadera eternidad está al lado de Dios en el cielo.

La imposición de las cenizas es una costumbre que data desde tiempos antiguos. Los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como una señal de su deseo de conversión de su mala vida a una nueva vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia Católica, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un “hábito penitencial”. Esto representaba su voluntad de convertirse. En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos. Desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

De igual forma, el periodo de Cuaresma se utilizó para preparar a los que iban a recibir el bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

Significado

“La imposición de las cenizas nos recuerda el inicio de todo, donde el hombre es creado del polvo, lo que nos indica que somos débiles, frágiles y solo dependemos del Dios de la vida”, expresa el padre Roberto Adrián.

La celebración de la Cuaresma también es un tiempo de conversión para los cristianos.

“Es una invitación a volver a surgir y renacer de las cenizas para pasar a una vida nueva”, añade el religioso.

El sacerdote hace un llamado a los cristianos para que la imposición de las cenizas no se quede solamente en el templo.

“En este tiempo de Cuaresma tiene que haber una repercusión en nuestras vidas. Debemos aceptar el reto de ser mejores personas cada día”, concluyó.

$!Foto: La Prensa