San Pedro Sula, Honduras.
Personal del Ministerio Público y del Instituto Hondureño de Conservación Forestal (ICF) llegaron ayer a inspeccionar el sitio donde se construye el edificio Terravista Bleu en las faldas de El Merendón.
Los trabajos de terracería que se realizan en la colonia Figueroa, 29 calle, 10 avenida en el Suroeste de la ciudad generaron polémica por los daños que pueden causarle este tipo de construcciones a la montaña, considerada como el pulmón de San Pedro Sula.
La Municipalidad emitió el permiso de construcción y la licencia ambiental amparados en el decreto 334-2013 aprobado por el Congreso Nacional.
El propietario del proyecto TerraVista Bleu, Marco Valladares, manifestó ayer que lo que se construye es un proyecto de 15 niveles que generará unos 200 empleos directos y 300 indirectos, además unos 15 permanentes.
Valladares dice que es una inversión que ronda los siete millones de dólares (L165 millones) y la construcción ha tenido inspecciones permanentes de parte de la División Municipal Ambiental (Dima), de la Municipalidad, Aguas de San Pedro, hoy del ICF y el Ministerio Público. Detalló que los trámites los comenzaron en abril del 2015, es un proceso largo que tienen muchas etapas que pasar. Para entregarnos la licencia ambiental se tardaron un año y medio porque hubo inspecciones de todas las instituciones para verificar que todo estaba apegado a ley.
Una vez que otorguen el permiso se sacan muchos permisos adicionales que son los de la Enee, Aguas de San Pedro, Bomberos y permisos viales y con esos en mano se pide el de construcción, que acaba de ser otorgado.
“Este terreno donde estamos construyendo fue liberado con la aprobación del decreto 334-2013 del Congreso Nacional. El empresario capitalino dice que el decreto 46-90 no permitía construir arriba de los 200 metros sobre el nivel del mar, pero ese decreto afectó a muchos que compró y urbanizó antes de ese decreto. Con la modificación del decreto aprobado por el Congreso se liberó la zona y benefició sitios como donde se construye actualmente la torre de 15 pisos. Detalló que el decreto establece que ya desde la creación del decreto 46-90 existían asentamientos humanos que fueron incluidos dentro de los límites del área protegida y muchos de ellos fueron librados con la aprobación de la modificación del decreto impulsado por varios diputados de Cortés.
Personal del Ministerio Público y del Instituto Hondureño de Conservación Forestal (ICF) llegaron ayer a inspeccionar el sitio donde se construye el edificio Terravista Bleu en las faldas de El Merendón.
Los trabajos de terracería que se realizan en la colonia Figueroa, 29 calle, 10 avenida en el Suroeste de la ciudad generaron polémica por los daños que pueden causarle este tipo de construcciones a la montaña, considerada como el pulmón de San Pedro Sula.
La Municipalidad emitió el permiso de construcción y la licencia ambiental amparados en el decreto 334-2013 aprobado por el Congreso Nacional.
El propietario del proyecto TerraVista Bleu, Marco Valladares, manifestó ayer que lo que se construye es un proyecto de 15 niveles que generará unos 200 empleos directos y 300 indirectos, además unos 15 permanentes.
Valladares dice que es una inversión que ronda los siete millones de dólares (L165 millones) y la construcción ha tenido inspecciones permanentes de parte de la División Municipal Ambiental (Dima), de la Municipalidad, Aguas de San Pedro, hoy del ICF y el Ministerio Público. Detalló que los trámites los comenzaron en abril del 2015, es un proceso largo que tienen muchas etapas que pasar. Para entregarnos la licencia ambiental se tardaron un año y medio porque hubo inspecciones de todas las instituciones para verificar que todo estaba apegado a ley.
Una vez que otorguen el permiso se sacan muchos permisos adicionales que son los de la Enee, Aguas de San Pedro, Bomberos y permisos viales y con esos en mano se pide el de construcción, que acaba de ser otorgado.
“Este terreno donde estamos construyendo fue liberado con la aprobación del decreto 334-2013 del Congreso Nacional. El empresario capitalino dice que el decreto 46-90 no permitía construir arriba de los 200 metros sobre el nivel del mar, pero ese decreto afectó a muchos que compró y urbanizó antes de ese decreto. Con la modificación del decreto aprobado por el Congreso se liberó la zona y benefició sitios como donde se construye actualmente la torre de 15 pisos. Detalló que el decreto establece que ya desde la creación del decreto 46-90 existían asentamientos humanos que fueron incluidos dentro de los límites del área protegida y muchos de ellos fueron librados con la aprobación de la modificación del decreto impulsado por varios diputados de Cortés.