Walter Alvarenga admite el crimen: el triste final de la manicurista Katherine Reyes
Con una sonrisa en el rostro, Walter salió de los juzgados tras confesar el crimen contra Katherine Reyes, quien desapareció un día en la colonia Rivera Hernández y días después fue encontrada calcinada
- Actualizado: 19 de febrero de 2026 a las 13:35 -
Ocho meses después del crimen, Walter Mauricio Alvarenga Monje confesó este jueves el asesinato de la manicurista Katherine Nicolle Reyes, en una audiencia de procedimiento abreviado celebrada ante un juez competente.
Con una sonrisa en el rostro y esposado, Alvarenga salió de los juzgados tras admitir su responsabilidad en el femicidio agravado de su expareja, quien había sido reportada como desaparecida el 20 de julio de 2025 en la colonia Rivera Hernández.
“Sí, en forma oral, la jueza de Letras Penal que conoce la causa le comunicó al imputado y a las partes procesales que será condenado a 18 años y seis meses de prisión, como pena mínima solicitada por el ente fiscal, que aprobó la petición de él, quien reconoció ante la jueza que realizó toda la acción violenta contra su excompañera sentimental”, declaró Ruy Gabriel Barahona, portavoz del Poder Judicial.
“Él aceptó su responsabilidad penal. Reconoció su participación ante la jueza, de tal forma que rápidamente y en forma oral le comunicó la pena mínima”, agregó el portavoz del Poder Judicial.
Seis días después de su desaparición, el 26 de julio, el cuerpo de Katherine fue hallado calcinado en unos potreros del sector de El Zapotal, hecho que generó conmoción a nivel nacional.
Durante la audiencia, Walter Mauricio Alvarenga Monje aceptó que mató, quemó y enterró a la joven. Al someterse al procedimiento abreviado, el imputado reconoció los hechos a cambio de una reducción de pena.
El Código Penal establece una condena de entre 25 y 30 años de prisión por el delito de femicidio agravado. Alvarenga había sido capturado el 21 de agosto de 2025 por agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y permanecía en prisión desde entonces.
De acuerdo con el expediente judicial, el acusado actuó junto a dos cómplices. La noche de su desaparición, Katherine salió de su apartamento en la colonia Rivera Hernández a bordo de su vehículo, un turismo Hyundai negro, tras intercambiar mensajes con su expareja.
Según consta en la investigación, Walter Mauricio le pidió que se encontraran en un restaurante ubicado en el bulevar del este para cenar y conversar, asegurándole que “no le iba a pasar nada”.
La joven accedió y cenó con él. Posteriormente, el acusado la llevó bajo engaño en su vehículo, tomando el bulevar del norte.
Al llegar al desvío hacia la aldea El Zapotal, dos hombres se sumaron a Walter Mauricio y, de acuerdo con la acusación, obligaron por la fuerza a Katherine a dirigirse a unos potreros.
En ese lugar, siempre según el expediente, la ultimaron con disparos. Luego, los implicados cavaron un hoyo, enterraron el cuerpo, lo rociaron con combustible, colocaron leña y le prendieron fuego.
La desaparición y posterior hallazgo del cuerpo calcinado de Katherine Nicolle Reyes provocaron indignación y consternación en distintos sectores del país, que exigieron justicia por el crimen.
Con la confesión de Walter Mauricio Alvarenga Monje, el proceso judicial entra en su etapa de determinación de la pena correspondiente, conforme a lo establecido en la legislación penal vigente.