El expresidente de República Dominicana, Leonel Fernández, dijo ayer que vale la pena luchar por la democracia tras ser condecorado por el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, por su apoyo a la democracia y estabilidad de su país tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 contra Manuel Zelaya.
“Vale siempre la pena luchar por la democracia y por el rescate de la dignidad humana”, subrayó Fernández al final de su discurso luego de recibir de Lobo la Orden José Cecilio del Valle en el Grado de Gran Cruz, Placa de Oro, máxima presea que confiere el Estado de Honduras.
Cuando era presidente de su país, Fernández contribuyó con Honduras alojando en República Dominicana a Zelaya, quien después del golpe de Estado regresó por sorpresa a Tegucigalpa y se refugió en la embajada de Brasil durante cuatro meses hasta que Lobo asumió el poder, el 27 de enero de 2010.
“No saben ustedes la inmensa satisfacción y la alegría inocultable que siento al estar aquí esta tarde viendo al presidente Lobo casi en la culminación de su mandato, dejando como legado para este país la paz, la estabilidad y por encima de todo la ilusión y el optimismo de una Honduras mejor”, enfatizó Fernández. Además dijo que no oculta su “emoción, también, de ver al presidente Manuel Zelaya sentado en primera fila de este Palacio Presidencial, lo cual quiere decir que las heridas del pasado han sido superadas y que Honduras vive plenamente con madurez lo que significa una democracia moderna”. Lobo elogió el esfuerzo de Fernández en lo peor de la crisis política que vivía Honduras tras el derrocamiento de Zelaya, quien promovía una consulta popular para reformar la Constitución, lo que le impedía la ley y al final le costó el cargo.
El Presidente hondureño recordó el respaldo de Colombia y Venezuela, países cuyos Gobiernos contribuyeron para que Zelaya retornara a Honduras el 28 de mayo de 2011.
El 27 de enero de 2010, Lobo, tras asumir el poder, llegó con Fernández a la embajada de Brasil en Tegucigalpa a sacar a Zelaya para que viajara a Santo Domingo con el entonces presidente dominicano. Zelaya ahora es coordinador del partido Libertad y Refundación (Libre), surgido tras el golpe de Estado y cuya candidata presidencial para las elecciones generales del 24 de noviembre próximo es su esposa Xiomara Castro, quien no lo acompañó hoy a la condecoración de Fernández.
El expresidente Zelaya llegó con su hija Xiomara Zelaya, con quien estuvo en primera fila del Salón Morazán de la Casa Presidencial, al lado de los exgobernantes Rafael Callejas (1994-1998) y Ricardo Maduro (2002-2006).
Expresidente compra libros
Más temprano, Fernández visitó la Universidad Nacional Autónoma de Honduras para conocer la librería universitaria, donde compró un lote de 150 libros.
El exmandatario se reunió con la rectora de la Unah, Julieta Castellanos, con quien habló de varios temas del país y de los avances del proceso de la reforma universitaria en la alma máter.
El dignatario adquirió 150 libros de literatura hondureña, sociología, ciencias políticas, seguridad, gobernabilidad, procesos electorales, psicología social, democracia y sobre la crisis política hondureña de 2009.
Efe