San Pedro Sula, Honduras
Inocentes de los cargos que se les imputan se declararon ayer el exalcalde de San Pedro Sula Óscar Kilgore López y tres exfuncionarios municipales al término del juicio que se les sigue por suponerlos responsables de actos de corrupción.
El debate contra Kilgore López, Igmar Gonzales, Julio César Valdez y Rubén Gustavo Bonilla concluyó ayer. El fallo será emitido por los jueces el miércoles 2 de diciembre a las 2:00 pm. La prueba más fuerte que tiene la Fiscalía contra los acusados es un informe de auditoría que efectuó el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), hecho entre los años 2002 a 2006 que abarcó la administración de Kilgore y Rodolfo Padilla Sunseri; pero en las conclusiones del documento no se mencionan los nombres de los enjuiciados.
Luego de las conclusiones tanto del Ministerio Público como de los cuatro defensores, los enjuiciados hicieron uso de la palabra luego que los jueces les preguntaron si tenían algo que expresar, pero que no sería tomado en cuenta como declaración.
El primero en expresarse fue Igmar Gonzales, quien fungió como gerente financiero; pero su defensa argumentó durante el juicio que él fue contratado como consultor, extremo que fue acreditado con constancias y contratos bimestrales. “Soy completamente inocente. Durante nueve años no estampé ni mi firma ni mis iniciales ni en una servilleta mojada”, dijo.
Por su orden siguió Rubén Bonilla, el que también se declaró inocente. “No mencionan mi nombre en el delito del que se me acusa. Dios les dé sabiduría”, expresó refiriéndose a los jueces. La Fiscalía señaló a Bonilla como cómplice de malversación de caudales públicos por cambiar 15 cheques. Según los fiscales en sus conclusiones, Bonilla cambiaba en los bancos los cheques y el dinero lo entregaba al señor Serapio Umanzor, quien se encargaba de hacer los pagos a los contratistas que hacían la limpieza vial en la ciudad de San Pedro Sula.
“Me declaro inocente. Era mi trabajo hacer algo que ya estaba establecido. Yo actuaba haciendo mi trabajo”, expresó Julio César Valdez, al referirse a la acusación que formuló el Ministerio Público, que lo señala como autor del delito de falsificación de documentos públicos. El exalcalde sampedrano reiteró que siempre revisaba los documentos que firmaba. “Un alcalde tiene que pagar lo que debe. Les reitero mi inocencia. He sufrido nueve años de persecución”, aseguró Kilgore. Los representantes del MP pidieron a los jueces que dictaran una sentencia condenatoria; pero la contraparte pidió que sus clientes fueran absueltos.
A los enjuiciados se les sigue proceso por la creación de contratos y el pago de cheques a personas que nunca firmaron documentos para prestar servicios de limpieza vial.