26/08/2026
12:06 AM

Kamikaze palestino sacude tranquilidad de balneario israelí de Eilat

Restos humanos y trozos de pan que volaron desde la pequeña panadería cubrían la calle de Eilat, en la que un kamikaze palestino se hizo explotar este lunes y mató a tres israelíes.

Restos humanos y trozos de pan que volaron desde la pequeña panadería cubrían la calle de Eilat, en la que un kamikaze palestino se hizo explotar este lunes y mató a tres israelíes.

La pequeña panadería 'Lehamim' (panes en hebreo), donde ocurrió el atentado, el primero que golpea a este balneario del Mar Rojo frecuentado por turistas, está situada en plena área residencial. Los vidrios del local resultaron pulverizados.

Tampoco quedaron grandes rastros de las mesas situadas a su entrada, en las que los clientes solían tomar café.

Mientras un helicóptero sobrevolaba la zona, fuerzas de seguridad se daban a la macabra tarea de recolectar los restos humanos.

Eran las 09H45 (07H45 GMT) cuando el kamikaze ingresó a 'Lehamim', según explicó a la AFP el portavoz de la policía israelí Micky Rosenfeld.

El dueño del local, dos empleados y el kamikaze resultaron muertos.'Los expertos de la policía hallaron restos de explosivos en el cuerpo del kamikaze y comprendieron de inmediato que se había tratado de un atentado suicida', declaró Rosenfeld.

Tras el ataque, la policía israelí reforzó las medidas de seguridad, lo que incluyó el cierre del cercano puesto fronterizo de Taba, que conecta a Israel con Egipto.

Según Rosenfeld, 'existe una gran probabilidad de que el asesino haya ingresado por la frontera egipcia' Los habitantes de Eilat quedaron consternados. 'Vi volar trozos de carne humana, que incluso alcanzaron mi camiseta', dijo entre sollozos Muriel Zohar, de 39 años.

Zohar había entrado a la tienda para comprar pan, pero como le faltaban 2 shekeles (50 centavos) salió en busca del dinero. Un hecho providencial que salvó su vida.'Fue una explosión tremenda.

La gente hablaba de la explosión de un conducto de gas, pero yo sabía que era una bomba', aseguró Miriam Bendiza, de 75 años, testigo de los hechos, que vive a 50 metros de 'Lehamim'.'Yo me vine a Eilat para escapar de los atentados, pero ha sido infructuoso', lamentaba Etti Nizri, de 51 años.

Nizri se había mudado hace cuatro años, tras vivir 25 años en Tel-Aviv, donde su local había sido víctima de un bombazo.'Lo que acaba de ocurrir me recuerda a Tel-Aviv. Ya no me siento segura', complementó Nizri.

'Hoy llora Eilat y yo temo por el futuro. Esto le hace muy mal al turismo', afirmaba Rafael Ouaknine, de 49 años, dueño de un hotel y amigo del propietario de 'Lehamim'.

La localidad israelí, situada en el extremo sur del desierto de Neguev y el valle de Arava, fue siempre considerada un refugio de paz.

Unos dos millares de personas dejaron el centro de Israel en 1991, durante la primera guerra del Golfo, para escapar de los misiles Scud iraquíes. Otros tantos huyeron hacia Eilat para escapar de la embestida de Hezbolá durante el conflicto contra el Líbano.