El gobierno impulsará en EUA una intensa campaña conducente a que todos los hondureños cobijados bajo el TPS se reinscriban sin contratiempos, dijo el canciller Milton Jiménez Puerto.
Esta campaña será más grande en relación con el pasado y se harán los esfuerzos necesarios para que desde Honduras los parientes de los inmigrantes también pongan su granito de arena instándolos a reinscribirse.
El gobierno de Estados Unidos anunció anteayer una prórroga de doce meses a la que tienen derecho unos 75 mil hondureños beneficiados con este sistema de residencia temporal. La medida también beneficia a 225 mil salvadoreños y a cuatro mil nicaragüenses.
El ministro de Relaciones Exteriores, Milton Jiménez Puerto, dijo que los diez consulados que Honduras tiene en Estados Unidos permanecerán abiertos hasta los fines de semana para atender a la población dispersa en diferentes ciudades norteamericanas.
Estas oficinas están ubicadas en las ciudades de Miami, Nueva York, Houston, Chicago, Los Angeles, Nueva Orleáns, Finix, San Francisco, Atlanta y Tampa.
La mayor concentración de pobladores hondureños se ubica en las ciudades de Miami, Los Angeles y Nueva York.
La quinta prórroga atorgada hace más de un año vence el 5 de julio pero se supone que la fecha de reinscripción, que suele ser de dos meses, deberá empezar antes de la expiración.
'El inicio de esta fecha va a depender de la información que nos de el departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos para que tanto el gobierno como nuestros connacionales podamos cumplir con los requisitos para accesar a ese derecho', declaró el canciller Jiménez Puerto.
La población emigrante hondureña, entre legales e ilegales, envía al país un promedio de 1,763 millones de dólares anuales en concepto de remesas familiares y constituye para el país la segunda fuente de captación de divisas. Se estima que en Estados Unidos viven entre 700 mil a un millón de hondureños ilegales.
Los hondureños beneficiados con el TPS salieron en busca de mejores horizontes a finales de 1998 tras la embestida del huracán Mitch que dañó un 70 por ciento de la economía nacional y provocó ocho mil muertos y unos cinco mil desaparecidos.
Por esta razón, Estados Unidos aprobó el 5 de enero de 1999 este trato especial como un gesto de solidaridad para estos inmigrantes. La penúltima prórroga de 18 meses fue aprobada el 5 de julio de 2003 y la última del mismo período el 29 de octubre de 2004. Esta entró en vigencia el 5 de julio de 2005 y expira el 5 de julio de 2006.