Uno de los cooperantes ha recomendado a la cooperación internacional que se reconsidere la política de apoyo a Honduras porque la administración pública está empeñada en cumplir promesas de campaña y ha desvirtuado aspectos medulares de la Estrategia de Reducción de la Pobreza, ERP.
Así lo determina el informe “Evaluación de las estrategias de reducción de la pobreza en América Latina, Honduras: que pasó con la ERP?”, elaborado por expertos internacionales de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional, el que pone al desnudo el poco interés del Gobierno para luchar contra la pobreza.
Apoyo
Establecen que la estrategia intenta reducir la pobreza a través de un proceso participativo de largo plazo con resultados que reúna al Gobierno y a la sociedad civil en la búsqueda de soluciones. En este marco, el compromiso de los donantes es apoyar las estrategias con recursos y la condonación de la deuda.
“La Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Asdi, ha solicitado al Instituto de Estudios Sociales, ISS, en La Haya, un estudio de seguimiento y evaluación de los procesos de ERP en los tres países de América Latina elegibles para la condonación de la deuda externa: Bolivia, Honduras y Nicaragua. El estudio se realiza durante cinco años, a partir de 2003.
La metodología de los informes es apoyada por entrevistas con los actores involucrados, incluyendo las perspectivas de agentes locales recogidas a través de visitas a varios municipios en los tres países.
En el informe regional se presenta un análisis comparativo de la experiencia en los tres países, resaltando las lecciones para los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad de donantes, mientras que el informe temático del año 2006 se centra en el tema de género.
La ERP en Honduras fue largamente consensuada con los diferentes sectores de la sociedad, sin embargo, “el Gobierno se muestra con poca voluntad y, sobre todo, con menor coherencia para reducir la pobreza.
Bajo estas condiciones, que van más allá de las formalidades de contar con un programa con el FMI o con una ERP, las agencias de la cooperación internacional que están a favor de brindar apoyo presupuestario deberían postergar su decisión; reconsiderar también el apoyo sectorial”.
Señalan que no recomiendan el apoyo sectores en la medida que el liderazgo gubernamental en los sectores para la coordinación de la ayuda ha tenido tan pocos avances y que los desembolsos en programas sectoriales “pueden considerarse dependiendo de los avances que eventualmente se puedan detectar”.
Seguimiento
En el informe recomiendan apoyar al Congreso Nacional en su trabajo relacionado a la ERP. Al elaborar el presupuesto de la República y como parte de ello decidir el destino de los fondos globales de la ERP.
“El Congreso está obligado a darle seguimiento al cumplimiento de dicho presupuesto y evaluar su eficiencia, eficacia, consistencia e impacto”.
Señalan que al ser estas funciones complejas, más en un ambiente netamente político, el Congreso precisa de un apoyo sostenido y técnicamente sólido que la cooperación internacional podría brindarle.
“La asignación presupuestaria muestra una dispersión preocupante, el Ejecutivo pareciera restar importancia a la relación que existe entre la continuidad de tradiciones políticas nocivas al buen gobierno, como el clientelismo y la falta de transparencia”.
Reacción
El asesor presidencial Enrique Flores Lanza respondió que “precisamente nos reunimos con el G-16 y la mayor parte de la reunión fue para aclararle a la Cooperación Sueca que efectivamente hay transparencia y que los desembolsos de los fondos para la ERP se ajustan a los programas para los más pobres del país.
No sé si realmente hicieron un informe o una investigación, pero no coincide con las actuaciones del Gobierno. Con las explicaciones que dimos, el G-16, del que es parte Suecia, quedó convencido que hay buen uso de los fondos”, dijo.
El informe fue elaborado por Niek de Jong, del Institute of Social Studies, José Rafael del Cid, de ESA Consultores Internacional, Kees Biekart del Institute of Social Studies, y Geske Dijkstra, de Erasmus University Rotterdam.
Representantes de cooperantes no protestaron
El empresario Eduardo Facussé renunció a la representación nte del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, ante el Consejo Consultivo para la reducción de la pobreza. Él dice que los representates de los organismos cooperantes no tuvieron el valor de reclamar al Gobierno a pesar que conocían que no se está siguiendo la estrategia para reducir la pobreza.
El empresario renunció a esa representación al considerar que el gobierno no se ajustaba a los lineamientos exigidos para reducir la pobreza y en ese sentido dijo que no haría el papel de “tonto” en esa representatividad pues el control total estaba a cargo del Gobierno.
Los empresarios no realiaron ningún pronunciamiento oficial al respecto, aunque es un grito a voces la inconformidad que tienen con los manejos de los fondos de los pobres en cuentas corrientes y no en un fondo real como lo había solicitado desde un inicio el Consejo Consultivo.
Actualmente el Consejo Consultivo está a la expectativa de lo que pueda ocurrir en este año.
Fechas
Noviembre de 2005
Manuel Zelaya Rosales fue electo presidente de la República para el periodo 27 de enero del 2006 al 27 de enero del 2010.
Abril de 2005
Honduras culminó el proceso bajo iniciativa de los Países pobres altamente endeudados, logrando más de mil millones.
Mayo de 2006
El Congreso Nacional aprobó el Presupuesto reforma para ese año, y luego desglosó los 700 millones para las alcaldías.
Abril de 2007
La Cooperación Sueca denuncia poco interés del Gobierno en reducir la pobreza y su interés en cumplir sus promesas políticas.
Puntos clave
1. Proceso
Honduras inició en 1999 un proceso para lograr la condonación de su deuda externa, que en ese entonces superaba los cinco mil millones de dólares.
2. Alivio
A partir del 2005 Honduras empieza a dejar de pagar por algunas condonaciones hechas efectivas, a la vez que se obligaba a cumplir con la Estrategia de Reducción de la Pobreza.
3. Proyectos
Más de cuatro mil proyectos fueron consensuados a nivel nacional para invertir los casi tres mil millones de lempiras, que a partir del año pasado se distribuirían.
4. 220 mil pobres
En la priorización se determinó que existen al menos 220 mil familias que son las más pobres del país y ellos debían ser la prioridad con los proyectos.
700 millones distrajeron la atención
Tegucigalpa. La discusión cómo debían transferirse los 700 millones de lempiras a las municipalidades, distrajeron por un momento la atención del hecho, más tarde denunciado por algunas organizaciones de la sociedad civil, de que aproximadamente el 67% de los fondos de condonación estimados para el 2006 se destinaban a asuntos relacionados con las promesas de campaña del presidente Zelaya.
El Congreso Nacional tuvo una ganancia doble al hacer valer su opinión en la asignación presupuestaria de los fondos. Por una parte, consiguió familiarizarse con la estrategia y obtener protagonismo en el proceso, mientras que por otra, logró una imagen de benefactor de los gobiernos locales, según el informe divulgado por la Cooperación Sueca.