Estados Unidos.

Los inmigrantes en Estados Unidos, incluidos los hondureños, cada vez tienen más difícil mandar remesas a países de Latinoamérica debido a que sus ahorros van menguando a medida que aumentan los precios de la comida y la energía por la inflación, la más alta en el país norteamericano desde 1981.

”La inflación en Estados Unidos está mermando la capacidad de gasto de las personas. Es como si la gente se hubiera empobrecido y eso disminuye la cantidad de dinero que pueden enviar al exterior”, explica a Efe el profesor de economía para la Universidad de Nueva York, Profesora de economía Nicholas Economides.

Inflación

Según un estudio de la empresa de remesas WorldRemit, el 78 % de los inmigrantes encuestados que viven en Estados Unidos han notado un incremento en el costo de vida.

Como resultado, el 63 % envían dinero al extranjero a menos personas como resultado del aumento del costo de vida y el 74 % ahora solo lo envía a familiares cercanos.

En Honduras estos envíos de dinero representan alrededor del 20 % PIB y se han constituido en uno de los principales sustentos de muchas familias.

Al 30 de junio de 2022, según el Banco Central de Honduras (BCH), las remesas sumaron 4,174.4 millones de dólares, un incremento interanual de 19.9% ($692 millones) en relación con ese período de 2021.

El ingreso diario es de 23.06 millones de dólares ($4,174.4 millones entre 181 días transcurridos en 2022). Para 2022, las proyecciones del BCH indican que habrá un aumento de 14% respecto a 2021 (7,184.4 millones de dólares). En valores nominales significan 1,005.8 millones de dólares más.

¿Hasta cuándo?

Acabar con la inflación en Estados Unidos es el principal objetivo de la administración de Biden, que espera pasar pronto la Ley de Reducción de la Inflación, y de la Reserva Federal (Fed) que ha subido las tasas de interés en varias ocasiones en su lucha para controlar los precios.

“Me temo que la inflación no va a desaparecer en Estados Unidos. Se va a quedar ahí durante años”, se lamenta Economides, que también fue profesor en las universidades de Columbia y Stanford.

Economides, además, indica que a esto se suma la posibilidad de que el país entre en recesión y que la economía comience a contraerse. “Si la economía sigue reduciéndose, habrá menos empleos, y eso también disminuiría la cantidad de dinero que se envía al exterior”, añade.