La fe no tiene límites y prueba de ello es la masiva asistencia que cada año provoca la diminuta Patrona de los hondureños. Si ayer su templo volvió a verse pequeño en el día de antesala, se espera que el mar humano que llegará hoy a celebrar los 264 años de su hallazgo supere todas las expectativas.
Según estimaciones de la Iglesia Católica, cerca de dos millones de personas visitarán el santuario de la Virgen de Suyapa hoy, día de fiesta en miles de hogares católicos.
Los feligreses, en su mayoría del interior del país, comenzaron a llegar desde la semana pasada y “miles se quedan entre dos y tres días durmiendo en los alrededores del templo”, indicó el ex párroco del santuario, Ovidio Rodríguez.
El Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, la Policía y otros organismos de socorro brindan asistencia y protección a los peregrinos que en su mayoría llegan cada año a colocar ofrendas ante el altar de Suyapa por los “favores recibidos”.
Le cumplen a la Virgen
El mediodía de ayer, el templo católico se volvió casi insuficiente para albergar a los feligreses seguidores de la Patrona de los hondureños.
Niños, jóvenes y adultos devotos de la Virgen de Suyapa llegaron a pagar promesas o encender una vela.
Mercedes Hernández, una mujer de 68 años de edad, hizo este año un gran esfuerzo para visitar a la Virgen de Suyapa.
Reside en Indula, Guajiquiro, La Paz, y le tocó caminar junto a tres familiares más de tres horas sólo para subirse en el bus que los trasladó a Tegucigalpa.
“Ando pagando una promesa. Ella me levantó de las tristezas que tenía, pues pasaba con mucha debilidad. Además de eso he padecido del corazón y hace seis meses no me pega nada y me siento bien”, dijo doña Meches, como le dicen en su lugar.
Feliz, ella se acercó a la Virgen de Supaya y al estar frente a la Morenita depositó la ofrenda que recogió durante un mes de trabajo, pues no quiso visitarla con las manos vacías.
Homilía
El oficio religioso de la mañana de ayer, como antesala de la gran celebración de este día, fue presidido por monseñor Juan José Pineda.
En su mensaje exhortó a los sacerdotes que lo acompañaban a que no tengan miedo de “ser de Dios a tiempo completo”, pues vale la pena “ser de Dios a tiempo completo”.
Ustedes son orgullo de nuestra raza, son las estrellas bordadas en la corona de la Virgen de Suyapa y gracias a todos ustedes porque predican la palabra de Dios.
Pineda habló en esos términos debido a los cuestionamientos contra los sacerdotes y religiosos en diferentes partes del mundo.
Agregó que ya no se mira como un pecado faltarle el respeto al santo padre, al arzobispo y cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga o a los sacerdotes.
Vecinos de El Piligüín se regocijan ante la Virgen
El hogar de la Virgen de Suyapa ayer amaneció de fiesta. Desde la madrugada, los pueblos hermanos de El Piligüín, donde apareció la imagen de la Virgen, y Trojes rindieron honores a la Morenita.
A partir de las doce de la noche, las ventanas de las viviendas se abrieron una a una y en todos los hogares una luz iluminaba el camino de la Virgen, recordando el día de su hallazgo. Para los residentes de estos hermosos cerros, hoy es el día más significativo de sus vidas porque se remontan al sábado 3 febrero de 1747, cuando la Santa Virgen decidió manifestarse en sus tierras. Con la porra “¿Quién es la más guapa? ¡La Virgen de Suyapa!”, el canto “Hermosa doncella” y el estruendo de los petardos empezó la santa eucaristía en el punto exacto donde la Virgen se reveló a los labradores Alejandro Colindres y Lorenzo Martínez.
El mensaje de la homilía estuvo a cargo del obispo Juan José Pineda.