Con una inversión inicial de 25 millones de lempiras, autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) y representantes departamentales iniciaron una intervención técnica integral en la quebrada Adán, considerada una zona crítica ante la temporada de lluvias en La Ceiba.
La inspección, liderada por Selvin Alberto, director regional de la SIT, junto con Marco Midence, diputado por Atlántida, e Iveth Matute, gobernadora departamental, busca atender años de vulnerabilidad en comunidades como La Suyapa, Las Canelas y San José.
Según los hallazgos preliminares, el riesgo se agrava por construcciones dentro del cauce, deforestación y acumulación de sedimentos.
“Estamos haciendo una inspección en esta quebrada para poder conocer cuales son las afectaciones que hay en temporada de lluvias y hacer un perfíl de proyectos que permita dar una solución antes del tiempo de invierno”, apuntó Selvin Alberto, jefe regional de la SIT en La Ceiba.
“La idea es hacer un levantamiento topográfico para ver las soluciones más viables para esta quebrada”, agregó el funcionario.
Larga espera
Los miembros de los patronatos de las colonias del sector oeste que serán beneficiadas se mostraron satisfechos, ya que aseguran que llevan décadas exigiendo el proyecto de protección. A la fecha, varias viviendas han sido afectadas por las crecidas de la quebrada Adán.
El proyecto contempla el rediseño de sistemas de drenaje y la recuperación del cauce natural, con el objetivo de brindar una solución a las familias que históricamente han sufrido por los constantes desbordamientos.
“Es importante la gestión que ha hecho el bloque de diputados de Atlántida con el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y conseguir unos 25 millones de lempiras para hacer labores de mitigación de esta quebrada. Hemos hecho un recorrido para saber cuál es el estudio que tenemos que hacer en este proyecto”, dijo Óscar Carvajal, subcomisionado de Copeco.
Las autoridades también encontraron que varias viviendas están ubicadas dentro del cauce de la quebrada, por lo que deberán ser desalojadas, según lo informado durante la inspección.