El cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, instó este jueves al presidente electo del país, Nasry 'Tito' Asfura, a gobernar con responsabilidad y a utilizar los recursos públicos para "hacer el bien" y no para "el enriquecimiento ilícito".
En una homilía celebrada en la Basílica Menor de Suyapa, en Tegucigalpa, Rodríguez señaló que el Gobierno de Asfura, quien asumirá el poder el próximo 27 de enero, tiene la oportunidad de “hacer algo grande por Honduras”, pero alertó que, si no actúa con rectitud, "el pueblo los va a rechazar".
El cardenal recordó a las autoridades electas los Diez Mandamientos y aseguró que “grandes males vienen cuando los que están en la cosa pública utilizan los bienes no para hacer el bien, sino para el enriquecimiento ilícito”.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó el 24 de diciembre a Asfura, del conservador Partido Nacional y respaldado públicamente por el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, como presidente electo de Honduras, tras obtener el 40,26% de los votos en las elecciones.
De acuerdo con la resolución del órgano electoral, Asfura, exalcalde de Tegucigalpa, recibió 1.479.822 sufragios, seguido del candidato del también conservador Partido Liberal, Salvador Nasralla, quien alcanzó 1.452.796 votos.
Rodríguez expresó su esperanza de que el nuevo Ejecutivo deje atrás “ideologías fracasadas” y contribuya al avance del país hacia un futuro mejor y a la construcción de la paz.
Además, hizo un llamado al Gobierno de Xiomara Castro a garantizar una transición “en serenidad y en paz”, sin violencia, y a entregar el poder “con dignidad y la frente en alto”.
“Honduras tiene futuro, Honduras quiere algo mejor y todos deseamos algo mejor para Honduras, de tal manera que ojalá podamos todos escuchar siempre la palabra de Dios y ponerla en práctica", enfatizó.
El religioso declaró que "Honduras no debe ser un narcoestado" y afirmó que todo lo relacionado con el narcotráfico constituye “un crimen horrible, porque daña y mata a tantísimas personas, algunas por rivalidades, la venta de la misma droga y otras precisamente por consumirla".
También subrayó que la lucha contra la violencia en el país no es solo responsabilidad del Estado, sino de toda la sociedad, y apuntó a la educación y al respeto por la vida como claves para erradicar ese flagelo.
Honduras vive una ola de violencia que afecta a toda la población y causa a diario un promedio de diez homicidios en este año, sin vivir en guerra, según cifras oficiales.
“El año nuevo es un año de esperanza, de posibilidades de hacer el bien; son 365 días que Dios nos regala sin estrenar; entonces, démosle contenido, que sean días llenos de bondad, de bien y de amor. Honduras tiene futuro, y todos deseamos algo mejor para el país”, apostilló el cardenal. EFE