26/02/2024
02:16 AM

Hasta 12 horas caminan para huir de los deslizamientos en Celaque

Familias enteras abandonan comunidades en la montaña porque peligran sus vidas.

SAN MANUEL DE COLOHETE.

Son más de 12 horas las que tuvieron que caminar en medio de ríos, terrenos inestables y bajo la lluvia, decenas de familias que abandonaron las comunidades de Chimis Montaña, Río Negro y Malcincales, en este municipio de Lempira, luego que los deslizamientos convirtieran sus comunidades en sitios que amenazan su propia vida.

Cargando a sus hijos y con la melancolía de haber perdido todo, pero además de abandonar el lugar en el que crecieron, los pobladores de la zona núcleo de Celaque se movilizaron caminando a lugares seguros.

Copeco coordina con comités de emergencia municipal habilitar pasos alternos a los municipios de La Unión, Santa Rita y Nueva Arcadia.
“Sobrevivimos la tragedia”, contó Wilson Anaín Mateo Bautista, quien aseguró que en su travesía para abandonar Chimis Montaña y llegar a Poza Verde, otra aldea de San Manuel, tuvo que cargar a sus dos hijas en brazos durante horas, que se hicieron “casi eternas”.

Consternado, Mateo dijo que tomó la decisión de abandonar el lugar “porque está destruido y ya no se puede vivir allí. Logré sacar con vida a mi esposa y mis dos niñas, no las quiero arriesgar más”.

Jorge Adalberto Manueles reside en Llanos de Otolaca y salió hacia Chimis Montaña la madrugada de ayer a traer a su suegra y los hermanos de su esposa, ya que perdieron sus casas por los derrumbes.

“Ellos estaban desesperados y ya no hallaban por donde salir. Junto con otras familias fuimos a traer a los afectados poniendo en riesgo nuestras propias vidas porque los caminos están malos y pasar es muy difícil. Salimos por el centro de la montaña de Celaque y caminamos 12 horas”.

Foto: La Prensa

“Pedimos a las autoridades municipales, instituciones internacionales que nos ayuden, que miren por el futuro de ellos (los damnificados), en dónde van a seguir viviendo porque no pueden regresar, es vulnerable y además lo perdieron todo”.

Manueles pudo ver cómo quedó todo y le da tristeza “porque es una aldea grande y la gente tiene como 50 años de vivir en ese lugar y ahora quedó destruida. Da mucho pesar y consternación porque son familias que ya no podrán vivir más allí y ellos tomaron la decisión por su cuenta de reubicarse y esperamos que las autoridades se pueda recibir ayuda”.

Las comunidades que sufrieron deslizamientos y hundimientos son Chimis Montaña, Malcincales, Río Negro y Petatillo, en las cuales habitan 270 familias.

Ismael Romero, líder comunitario de la comunidad vecina Naranjito, dijo que su vivienda, que ofrece servicios de alojamiento para turistas, y el centro de Visitantes de Celaque se han convertido en el punto de convergencia de decenas de familias que tuvieron que salir de sus comunidades ya sea por amenazas de deslizamientos o porque sus viviendas quedaron soterradas.

“Llegaron 20 familias de la montaña y llegarán otras que han tenido que salir porque lo perdieron todo y buscan albergue donde familiares, los que no tienen se alojan en el centro de visitantes o en mi casa”, manifestó Romero.

Foto: La Prensa

Antes de las tormentas.

Foto: La Prensa

Tras las tormentas.

Incidencias

Las lluvias no han cesado en la región durante una semana y la saturación de suelos ha provocado que deslaves sigan amenazando a familias en la mayoría de municipios.

De acuerdo con la evaluación de daños de Copeco, 10,019 personas han sido afectadas directamente por Iota en occidente; 5,676 personas han tenido que ser evacuadas y 1,250 se encuentran en albergues comunales y familiares.

Hasta el momento hay 1,525 viviendas con daños considerables y 588 casas están destruidas.

Ayer se reportó la evacuación de dos familias en la comunidad de El Portillo, Sinaupa, en el departamento de Ocotepeque.

De igual manera, en la aldea El Zapote, de Santa Rosa de Copán, se evacuó a 43 familias ante las amenazas de incidentes por deslizamientos, ya que hasta la carretera colapsó.