San Pedro Sula, Honduras.

La inclusión laboral para aquellos hondureños deportados es un asunto que preocupa a las autoridades locales, razón por la que buscan crear espacios y oportunidades de empleo para este sector.

Alexander Leiva, director regional de la Secretaría de Trabajo, dijo que por el momento hay disponibles alrededor de 800 vacantes en call centers de la ciudad para los retornados que tengan conocimiento de un segundo idioma, en este caso el inglés.

Reveló que otra de las estrategias a implementar es una serie de capacitaciones para que logren iniciar sus propias microempresas y puedan crear empleos para otras personas.

“Estamos comprometidos para que de una u otra manera la población pueda generar ingresos aquí y no fuera del país ”, agregó.

Leiva recordó que el año pasado fue establecido en la zona norte un programa piloto de reinserción que busca apoyar a jóvenes retornados en oficios y áreas técnicas, como reparación de celulares, belleza, arte culinario, albañilería, reparación de máquinas industriales, entre otros oficios.

Hasta la fecha, unas 200 personas se han beneficiado. La meta es favorecer a más de cinco mil jóvenes en el Valle de Sula.

Sor Valdette Willeman, directora del Centro de Atención al Migrante Retornado (Carm), detalló que hasta el viernes de la semana pasada se contaban 13,883 hondureños deportados por vía aérea desde Estados Unidos.

Aunque el flujo de hondureños que cruzan la frontera de EUA es constante, se refleja una reducción del 7% en comparación con 2015, año en el que para esta misma fecha ya había cerca de 15,000 repatriados. De México han deportado cerca de 27,000 compatriotas.