San Pedro Sula, Honduras.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (Ccic), Jorge Faraj, confirmó que hay voluntad de un grupo de empresarios en aportar para el complejo en el predio del antiguo penal.

Aunque no precisó el monto, detalló que la empresa privada de la zona norte apoyará la construcción del Distrito Tecnológico y Cultural del Barrio Cabañas donde por más de seis décadas funcionó el centro penal.

El presidente de la Cámara de Comercio confirmó a LA PRENSA que ya está listo un grupo de empresarios para dar un aporte importante como capital semilla para la creación de una fundación que se encargará del proyecto.

El presidente Juan Orlando Hernández supervisó los avances en la demolición y dijo que el Gobierno tiene 50 millones de lempiras disponibles y L10 millones la Municipalidad.

El centro penal del barrio Cabañas fue clausurado por el Gobierno en octubre de 2017, por lo que ahora se tiene como objetivo construir una obra que incentive la convivencia y también genere desarrollo económico en la zona.

El sector privado se integró al proyecto del antiguo centro penal, el Gobierno espera el aporte financiero del empresariado, ¿cuándo se hará efectivo?

Como presidente de la Cámara y a solicitud del presidente de la república he realizado y sigo haciendo la gestión para que un grupo de empresarios de la ciudad demos una aportación, ya tengo el compromiso de un grupo de ellos cuyas donaciones suman más de seis millones de lempiras. Este fondo servirá como capital semilla para la fundación que ejecutará el proyecto y esperamos poder hacerlo efectivo a corto plazo.

¿Hay voluntad del empresariado?

Claro que sí. Hay voluntad de parte de muchos de ellos de aportar a través de sus empresas. Reconocemos como empresarios sampedranos la importancia para la ciudad de construir un proyecto en esa zona que sea de beneficio para todos.

¿El proyecto llena las expectativas del sector empresarial o se ha quedado corto?

Según lo que nos han informado será un proyecto integral que contendrá una área de recreación que incorpora el arte, la cultura y el deporte; pero también una sección comercial para la instalación de negocios y un espacio para la instalación de microempresarios. Eso es muy importante porque es una zona propicia para el desarrollo económico, y debemos aprovecharla. También creemos que se debe incorporar un proyecto educativo, como la enseñanza de un segundo idioma y de tecnología para los niños y jóvenes de ese sector.

¿A su criterio qué debe construirse en ese predio?

Cuando se hizo la encuesta a los sampedranos sobre qué deseaban que se construyera, entre las opciones había un mercado.
Como CCIC mirábamos bien esa iniciativa, pero con un enfoque de centro comercial abierto para darles la oportunidad a los vendedores ambulantes y reordenar a la vez el centro de la ciudad; pero las opiniones fueron variadas y las están considerando en el diseño del proyecto.

¿Qué sugerencias dio el sector privado para que este proyecto sea una realidad?

Tiene que haber una buena planificación, trabajar en equipo Gobierno, autoridades locales y sector privado. Se debe garantizar también la transparencia en el manejo de los fondos.

¿Tienen garantía de que el proyecto no sufrirá retrasos?

El diseño del proyecto lo está haciendo una compañía local que tiene mucho prestigio y estoy seguro que lo entregará en tiempo. Estaremos velando para que se cumplan los plazos que se establezcan para el plan de construcción.

¿Cree que se le está dando suficiente espacio al emprendimiento en el proyecto?

Tenemos conocimiento que el complejo tendrá un área para emprendedores, y esperamos que así sea porque uno de los grandes retos de este sector es tener un espacio físico para vender sus productos todos los días.
La CCIC ya les ofrece un espacio los sábados con el Bazar del Sábado, pero ellos demandan operar todos los días y es una necesidad en la ciudad.