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En un 20% crece demanda de autoescuelas en San Pedro Sula

Personas de todas las edades acuden a clases para aprender a conducir.

San Pedro Sula, Honduras

Aprender a conducir vehículos de forma segura para prevenir accidentes y evitar sanciones es la idea de cientos de sampedranos que han acudido a recibir clases de manejo en las autoescuelas.

La llegada de los call centers y el aumento de la adquisición de vehículos en San Pedro Sula son algunos de los factores que han incrementado el número de estudiantes que quieren aprender a conducir.

Las autoescuelas de San Pedro Sula reportan un crecimiento de atenciones de un 20% aproximado en los últimos años, según los administradores y dueños.

Alejandro González, propietario de la autoescuela González que opera desde hace 10 años en la ciudad, explicó que mujeres y hombres llegan en igual cantidad para solicitar la instrucción de manejo.

Muchos de los alumnos de esa autoescuela son jóvenes entre 18 y 25 años que trabajan en centros de llamadas.

“Los jóvenes que laboran en estos lugares tienen mayor accesibilidad al dinero y ellos pagan sus cursos en lugar de sus padres. Los muchachos que trabajan en turnos nocturnos compran sus vehículos y buscan las autoescuelas para aprender”, refirió.

González indicó que para aprender sobre el mantenimiento del vehículo, respeto e interpretación de señales de tránsito y manejo del mismo se ocupan de 10 a 15 horas ante el timón. Yohanan Toráh, administrador de la autoescuela San Pedro, indicó que a esta academia llegan más mujeres que hombres. “Las mujeres vienen a la escuela para aprender y evitar accidentes. Las clases son demandadas por personas de todas las edades. Hay meses en que aumenta la demanda”, agregó.

Los instructores refirieron que los sampedranos aprenden rápido, aunque los jóvenes captan con más facilidad que los mayores. Los precios de los cursos de manejo van de los 1,500 a 3,800 lempiras, dependiendo de la cantidad de horas.

Andrea Godoy, propietaria de la autoescuela Godoy, también expresó que la demanda de clases ha aumentado en casi un 20%.

Godoy considera que las personas han hecho un esfuerzo para comprar su carro a fin de evitar ser víctima de los asaltos en el transporte público, entre otras situaciones.

Godoy agregó que muchas personas llegan a la autoescuela para que los instruyan, debido a que intentaron aprender con un familiar o pareja y “no les tuvieron paciencia” y antes de producir “una pelea o cortar la relación” mejor pagan las clases.

Pese a que la instrucción es completa en las autoescuelas, la Policía de Tránsito pone a prueba a los conductores.

Amílcar Gutiérrez, instructor de capacitación vial en la Jefatura Metropolitana de Tránsito número 2, explicó que aunque las personas lleguen con un certificado de la autoescuela siempre les hacen examen práctico y teórico para ver si conocen la ley y las señales.

Simulador

La autoescuela González es la única que cuenta con un simulador de manejo.

Este es de última generación y ayuda al nuevo conductor a respetar las señales de tránsito. Esta máquina opera como un vehículo real, y cuando el estudiante comete una falta, como pasarse un semáforo o pararse en una cebra peatonal, el simulador detiene la marcha simulada y el carro se apaga.