02/10/2022
12:45 AM

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En marcha simulacro del proceso del Trep previo a elecciones generales

El simulacro a nivel nacional comenzó a las 9:00 am y se espera finalice a las 2:00 pm.

Tegucigalpa, Honduras.

Autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) pusieron en marcha este martes el primer simulacro del sistema de Transmisión de Resultados Electorales (Trep) de cara a las elecciones generales del 28 de noviembre.

En el simulacro participan 284 observadores de los 298 municipios de Honduras, de igual manera se llevan a cabo ensayos con el sistema de identificación biométrico y lector de huellas a utilizar en las juntas receptoras electorales que se instalarán en más de 5,000 centros de votación a nivel nacional.

El objetivo a través de este procedimiento preliminar es corregir las fallas que se pudiesen presentar el 28 de noviembre y optimizar los recursos en pro de la transparencia y dinamización de los resultados.

El CNE espera en esta ocasión evitar las inconsistencias presentadas en elecciones pasadas.

Kevin Aguirre, presidente del CNE, dijo sentirse satisfecho con el avance del simulacro, puesto que este procedimiento les permitirá realizar los ajustes necesarios considerando los inconvenientes que se pudiesen presentar.

La concejal Rixi Moncada, recordó que “tres horas después del cierre de la votación, el CNE en sesión pública dará a conocer los resultados preliminares que se hayan transmitido hasta ese momento por departamento y con los porcentajes precisos. El cierre de la votación está establecido por ley a las 5:00 pm y se puede ampliar una hora por determinación unánime del personal de las mesas”.

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“Esta simulación es fundamental para identificar los errores y perfeccionar el mecanismo de transmisión para cumplir con la población, evitando cometer eventos de otras elecciones, donde el ente electoral ha guardado un silencio cómplice para dar los resultados”, apuntó la funcionaria.

El simulacro se realiza en casi todos los municipios del país.

El funcionamiento del Trep estará a cargo de los operadores técnicos contratados por el CNE que asistirán técnicamente al centro de escaneo y transmisión de resultados electorales preliminares en los más de 5,000 centros de votación.

Un total de 264.5 millones de lempiras está pagando el CNE para implementar el sistema de identificación biométrica en cada junta receptora de votos. Por otro lado, 441.2 millones de lempiras cuesta la implementación del sistema de transmisión de resultados electorales preliminares en estas elecciones.

El 18 de noviembre, el CNE entregará las credenciales a más de 182,000 miembros de las juntas receptoras de votos y más de 200,000 delegados de los partidos políticos que garantizarán la democracia.

El 22 de noviembre el CNE iniciará el envío de las maletas electorales a las 18 cabeceras departamentales para que las manden a los municipios, las cuales irán resguardadas por miembros de las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA).

A partir del 23 de noviembre, a las 12:00 am, el CNE prohibirá las manifestaciones públicas, las propaganda política y la divulgación de resultados totales o parciales de encuestas. El 28 de noviembre, a las 7:00 de la mañana se abrirán las urnas a a nivel nacional.

Honduras realizará sus elecciones generales el 28 de noviembre, las undécimas desde que el país retornó a la democracia, después de casi 20 años de regímenes militares.

En la contienda electoral del país, más de 10 candidatos tienen la posibilidad de ganar la presidencia y suceder al actual gobernante Juan Orlando Hernández, quien concluirá su mandato el 27 de enero de 2022, el segundo desde 2014.

Los candidatos de los partidos con más opciones de triunfo son Nasry Asfura, del gobernante Partido Nacional (conservador); Xiomara Castro, del Libertad y Refundación (Libre, izquierda), que va en alianza con otros líderes políticos; y Yani Rosenthal, del Liberal.

Según proyecciones de analistas, cualquier candidato que gane la presidencia de Honduras lo hará con poco respaldo en las urnas, por el desencanto de la mayoría de la gente con los políticos, que no han podido mejorar las condiciones de vida 40 años después del retorno a la democracia.