Una pareja de jubilados que se mudó a Arizona decidió recorrer en taxi 4 mil km hacia su nueva residencia, por miedo a que sus gatos sintieran frío en el avión.
Betty y Bob Matas no tuvieron problemas en encontrar un chofer que aceptara un viaje de 38 horas seguidas; les cobró unos 3 mil dólares más los gastos.