TOCOA. “No a las invasiones”, “necesitamos nuestro empleo, por eso pedimos al Gobierno que nos escuche”. Este es el llamado que hacen centenares de empleados de las empresas productoras de aceite de palma afectadas por las invasiones en sus fincas.

Los trabajadores se tomaron ayer la carretera CA-13 por varias horas exigiendo a las autoridades que proceda a desalojar a las personas que mantienen tomadas las plantaciones de palma africana.

En los últimos días, más de 11,000 hectáreas de palma han sido invadidas por supuestos campesinos. Esto ha provocado el despido de más de mil trabajadores.

“Al Gobierno le exigimos que nosotros necesitamos nuestro empleo. Pedimos que desalojen a las personas que tienen invadidas las fincas”, demandó un exempleado de la empresa Agropalma.

La Policía y el Ejército mantiene presencia en las cercanías de las fincas que han sido tomadas para garantizar el orden y evitar enfrentamientos. Ejecutivos de empresas afectadas por las invasiones como Corporación Dinant, Agropalma, Salamá y Aceidesa, aglutinadas a la Asociación de Industriales de la Palma Aceitera de Honduras, ya interpusieron la denuncia ante la Fiscalía por el delito de usurpación de tierras; sin embargo, se quejan de la lentitud del proceso, ya que no se procede al desalojo.

Hasta los momentos, el Gobierno no se ha pronunciado sobre el surgimiento de las invasiones de palma africana en la zona.

Carlos Aguilar, gobernador del departamento de Colón, manifestó a diario LA PRENSA que todavía no procede el desalojo.

“No se nos ha informado sobre la situación, si procede el desalojo. Conocemos de la situación, pero aún no se nos da instrucciones”, apuntó.