Tegucigalpa, Honduras

El candidato presidencial del Partido Nacional, Nasry Tito Asfura, propone un gobierno sin colores, con apoyo a las 298 alcaldías del país.

El líder nacionalista dice que implementará como presidente el mismo estilo utilizado durante ocho años al frente de la alcaldía de la capital de Honduras: mucho trabajo de campo, poco o nada detrás del escritorio.

“Aquí me van a tener con ustedes, vendré a conversar y a ver cuáles son los problemas para solucionarlos. Yo no pasaré sentado detrás de un escritorio”, dijo el presidenciable del Partido Nacional.

Confesó que “ni un solo día me he sentado en mi escritorio de la alcaldía, todos los días salgo a calle a servir a ver dónde están los problemas”.

“Yo salgo a resolver problemas, sin ninguna cámara, sin nadie que me siga, sin nadie que me entreviste, directo, viendo cuáles son las necesidad y cuáles son los problemas para solucionarlos”, agregó el popular candidato.

PAPI ES DIFERENTE

Nasry Asfura no realiza ceremonias para inaugurar las obras construidas durante su administración, como presidente, adelanta que será igual.

También conduce su propio vehículo en las giras políticas, sin importar lo extenuante que puede ser que el viernes esté en Santa Rosa de Copán; el sábado en tres municipios de Lempira; y el domingo por la mañana en Intibucá, por la tarde en Comayagua, para finalmente regresar de noche a su casa.

“Es que no es nada nuevo para mí. La única fórmula que conozco es trabajo, trabajo y más trabajo. Sólo así se pude salir adelante”, dice.

“Vamos a trabajar con las 298 alcaldías del país, llevarles los ingresos, los instrumentos y la gran fuerza para hacer los cambios desde allá adentro hacia afuera”, concluyó.