31/12/2025
02:06 PM

El señor de los cereales

  • Actualizado: 06 marzo 2011 /

Escondido en medio de las frías montañas intibucanas, don José Nieves Méndez García, de 68 años, cuida celosamente dos cultivos...

Escondido en medio de las frías montañas intibucanas, don José Nieves Méndez García, de 68 años, cuida celosamente dos cultivos: un trigal y un avenal.

Cada día recorre su sembradillo armado de una echona u hoz, herramienta que sirve para cortar las espigas. Cuando tiene oportunidad lo muestra a visitantes, consciente de que es un cultivo no tradicional en Honduras.

El sueño de don Nieves es poder industrializar su cultivo en la aldea Pueblo Nuevo. En cuestión de minutos cuenta la historia de los cereales recordando que las primeras plantas cultivadas en el mundo fueron el trigo y la cebada.

Desde siempre, el sexagenario quiso cultivar esos granos y su mente vagaba por el mundo cuando miraba las espigas en los empaque de harina o de pan. “Siempre me pregunté por qué nosotros no podíamos cultivar ese grano acá si se sabía que era de clima frío”, dijo.

A todo el que llegaba de visita le pedía que le buscara semilla de trigo y de avena, pero nadie le ayudaba, hasta que hace dos años un ingeniero le llevó el ansiado grano. “Don Nieves, acá le traigo su encargo”, le dijo.

Don Nieves comenzó a cultivar empíricamente los cereales y lo sigue haciendo. Hace la siega o corte del trigo a mano, auxiliado con la hoz y cuidadosamente traslada el grano de oro a su vivienda, adonde lo utiliza para fabricar semitas de trigo y otras comidas.

Hace algunas ventas en las comunidades cercanas. Igual ocurre con la avena: la cultiva y manualmente la corta y la muele para mezclarla con leche y dice que es una bebida de dioses. Sus cultivos son un atractivo en la zona porque asegura que son únicos en el país.