Estados Unidos elevó su postura frente al crimen organizado en el hemisferio occidental al designar como organizaciones terroristas a ocho cárteles y pandillas transnacionales. La medida apunta a frenar la violencia y el tráfico de drogas que generan estas estructuras en la región.
El anuncio a tráves de X(antes Twitter) de su embajada en Tegucigalpa incluye al Tren de Aragua, la MS-13, los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste y del Golfo, además de La Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos. Según Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la estabilidad del continente.
Con esta designación, cualquier persona o entidad que brinde apoyo financiero, logístico o de protección a estos grupos puede enfrentar sanciones severas. Entre ellas figuran bloqueos de bienes, restricciones migratorias e incluso procesos penales bajo cargos de terrorismo.
Para Honduras, el mensaje tiene un peso particular. El país es parte de las rutas utilizadas por estas organizaciones para mover droga, armas y dinero. Además, la presencia activa de la MS-13 convierte la decisión en una advertencia directa para quienes faciliten sus operaciones.
Estados Unidos señala que no solo perseguirá a los líderes de estas estructuras, sino también a colaboradores, intermediarios, testaferros, funcionarios o empresarios que participen de alguna forma en sus actividades.
Estados Unidos designó como organizaciones terroristas a ocho cárteles de la droga y grupos transnacionales responsables de violencia en el hemisferio occidental. Las designaciones —que incluyen al Tren de Aragua, MS-13, los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del... pic.twitter.com/zvhf8gORF8
— U.S. Embassy Tegucigalpa (@usembassyhn) November 22, 2025
La medida también es un llamado a los gobiernos centroamericanos para reforzar sus controles internos. Washington sostiene que estas acciones buscan proteger la seguridad del hemisferio y cerrar los espacios donde los cárteles y pandillas han operado con facilidad.
Con esta nueva clasificación, Estados Unidos amplía su margen legal para actuar dentro y fuera de su territorio. Para la región, el mensaje es claro: cualquier vínculo con estas organizaciones puede traducirse en sanciones internacionales y acusaciones de apoyo al terrorismo.