06/03/2026
04:05 PM

Economía: lo que más preocupa a las mujeres

Desde hace más de 40 años, doña Elvia Rosa Moscozo, de Honduras, sale a trabajar cargando sobre su cabeza un lavamanos lleno de mangos verdes.

Desde hace más de 40 años, doña Elvia Rosa Moscozo sale a trabajar cinco días a la semana cargando sobre su cabeza un lavamanos lleno de mangos verdes y naranjas para vender.

Gracias a ese esfuerzo que sigue haciendo aunque ya tiene 68 años logró criar a 12 de los 15 hijos que trajo al mundo. Su historia es como la de miles de mujeres hondureñas, pues le tocó ser madre y padre a la vez.

'Mi vida no ha sido fácil, pero le doy gracias a Dios por haberme hecho mujer y darme manos para trabajar. Nunca he dependido de nadie'.

Hoy Día de la Mujer, dice que no tiene mucho que celebrar ni quien le lleve un obsequio como, al menos este día, acostumbran hacer algunos caballeros.

Mientras atendía a sus clientes en la oficina central de la Policía Nacional de esta ciudad, contó que en su vida ha habido dos hombres, pero sólo le sirvieron para llenarla de hijos.

'Mis hijos tienen papá, pero como que no lo tuvieran. Hasta para ir a parirlos me fui sola, los crié sola, a veces sólo tenía para darles fresco y aún así Dios siempre me dio fuerzas', dice con una sonrisa picaresca en su rostro al decir que a pesar de eso no odia a los hombres.

Se amarró los pantalones

Aunque desde que a la mujer le concedieron el derecho al voto en 1954 ella no ha dejado de visitar las urnas, en los próximos comicios sí lo pensará dos veces.

'Mi vida ha sido dura y ningún gobierno me ha ayudado, pero ya me avivé, no voy a seguir de bruta', señala, aunque no oculta su simpatía por Elvin Santos.

Doña Elvia se considera una mujer de agallas, aunque, como muchas, también fue víctima de la violencia doméstica.

'Mi primer esposo me golpeaba y lo único que yo hacía era pedirle a Dios que me lo quitara de mi camino y lo hizo porque un carro lo atropelló. Luego tuve un segundo marido y también quiso llevárselas de hombrecito y le dije ‘golpe vos, golpe yo’. Prefirió irse y desde entonces viví sola con mis hijos'.

Rompiendo esquemas

El sicólogo Óscar Aguilar diseñó un perfil de la mayoría de las hondureñas. Señaló que, como doña Elvia Rosa, muchas guardan en silencio años de maltrato mientras otras rompieron los esquemas superando ése y otros obstáculos y evolucionando como mujeres profesionales en muchos ámbitos, incluso en la política, donde se les daba cabida pero a medias.

El profesional de la sicología explica que la mujer en nuestro país ha acaparado espacios. 'Cuando ha tomado las riendas es cuando salen a flote. La mujer ha sido muy inteligente y, cuando menos acordemos, estaremos eligiendo una para presidenta del país. Lo han logrado sin hacer mucha bulla', reconoce. A la mujer de vida urbana la describió como activa, casi independiente,

Violencia aumenta

La trabajadora social de la Fiscalía de la Mujer, Lucy Hernández, explica que ser mujer en Honduras ahora tiene más ventajas porque se han creado leyes e instituciones para protegerla.

No obstante, reconoce que las denuncias por casos de violencia doméstica e intrafamiliar son las que más se reciben en el Ministerio Público. El 80 por ciento de las denuncias llegan a la Fiscalía de la Mujer.

'La cultura de la denuncia se ha incrementado. No es que haya más casos de violencia; es que ahora se ventilan más las agresiones'.

Hernández explicó que el círculo vicioso de la violencia se ha hecho más sólido. Recuerda el caso de una dama que ha denunciado 14 veces a su marido y las 14 veces se ha arrepentido de acusarlo y se retracta. El ciclo de la violencia doméstica es irrompible cuando la mujer depende económicamente de su esposo, señala. Sólo el 30% de las mujeres que denuncian llevan a la última instancia legal el caso.

El Ministerio Público en SPS recibió el año pasado 54 mil denuncias por violencia doméstica. En lo que va de enero ya van 2,400 pues todas las mujeres, en todos los estratos de la sociedad, son vulnerables.

El perfil general de un agresor es todo lo contrario del agresivo que se observa en casa. Según Hernández, en la calle las personas lo consideran hombre ejemplar, amable, servicial y hasta caballeroso.

Prioridades femeninas

Un sondeo realizado por www.laprensa.hn determinó que una de las mayores preocupaciones de las mujeres es la falta de recursos económicos. El 43% de las participantes expuso en primer lugar esa preocupación.

Siguen con el 29% la violencia doméstica y con el 19% la falta de amor. Al último plano pasó la preocupación por la infidelidad con 10%.