19/05/2022
03:02 AM

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División de la Enee no quiere decir que pasará a manos privadas

Más voces instan para que, finalmente, se cumpla con la Ley de la Industria Eléctrica, la cual establece la escisión de la estatal.

SAN PEDRO SULA. El proceso de escisión de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), conforme lo establece la Ley General de Industria Eléctrica (LGIE), supone para muchos el inicio del largo camino por recorrer para rescatar a la estatal; pero parte de los dirigentes sindicales tienen sus dudas.

Sin embargo, la separación de las diferentes actividades de la Enee, según establece la Ley vigente desde 2014, debió haber iniciado hace más de cinco años.

“La Ley fue bien hecha; la ley tiene las mejores prácticas de países como Guatemala, donde el sistema eléctrico trabaja muy eficientemente. Nosotros creemos que se debe hacer la escisión de la Enee completamente”, dijo Juan Carlos Sikaffy, presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), en conferencia días atrás.

Datos

15,000 millones de lempiras es la deuda aproximada de la estatal con las empresas generadoras de energía eléctrica.

450 millones de dólares es el aproximado de pérdidas anuales en las operaciones de la estatal, causando daños al fisco.

35% aproximado de la energía que se produce y se pierde por robos y fallas en los sistemas de distribución y transmisión.

Países de la región que han implementado modelos similares al expuesto en la normativa hondureña han tenido resultados favorables.

Para el caso, en Guatemala de 1993 a 1997 se dio un incremento en la demanda eléctrica y proceso de cambio en el sector eléctrico, acciones que tuvieron como objetivo principal separar las funciones de la actividad eléctrica en generación, transporte y distribución.

También en Panamá, las pérdidas de 30% bajaron de forma acelerada después de ejecutar la escisión de sus empresas.

Sobre la separación de actividades de la Enee, Sikaffy dijo que la escisión no quiere decir “que va a pasar a manos privadas, va a ser siempre de los nueve millones de hondureños.

Lo que va a ser que se va a ordenar el mercado eléctrico y va a darle la posibilidad a la Enee de comprar energía al mejor precio de la plaza para que cualquier persona genere energía y venda y compita en un mercado abierto ”.

Por un lado, el comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree), José Morán, sostiene que si bien, la separación de la estatal en empresas de generación, transmisión y distribución no es suficiente para resolver los problemas del sector eléctrico, es necesaria para avanzar en la recuperación de la Enee.

En un artículo sobre mitos en el sector eléctrico hondureño que escribió Morán se destaca que aparte de que para tener un modelo competitivo y transparente para reducir costos y promover inversiones es necesario separar las actividades, “el hecho de que cada actividad sea realizada por una empresa separada permite un mayor enfoque y control de esas actividades, facilitando la toma e implementación de decisiones adecuadas”.

Para el comisionado, el rescate del sector eléctrico depende del respeto a la ley y la institucionalidad, una política energética consecuente y coherente.

No obstante, para José Luis Matamoros, presidente del sindicato de trabajadores de la estatal (Stenee), “la escisión es tan importante para ellos porque saben que allí sí se la van a comer en pedazos”.

En declaraciones a medios de la capital, el dirigente sindical dijo que “si el pueblo hondureño permite la escisión, es el acabose de la Enee, es poner la lápida y eso no lo podemos permitir, porque la van a hacer fracasar. ¿Cómo es posible que van a hacer una escisión si hay una empresa privada como Empresa Energía Honduras (EEH)?, o sea, va a haber dos empresas de distribución. No puede ser”, agregó.

Según Matamoros, los diputados electos deberán demostrar que están para la ciudadanía.

Los abonados están molestos por el incrementoa la tarifa de energía eléctrica de más de un 25% este mes.

Acciones

La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) insta a las nuevas autoridades para que cumplan con la LGIE y se haga la separación de la empresa estatal “en sus diferentes actividades competitivas: generación, transmisión y distribución, mediante un proceso de escisión ampliamente discutido, para que sea bien entendido por los políticos y la población”.

En diferentes intervenciones, Pedro Barquero, integrante de la comisión de transición del Gobierno de la presidenta electa Xiomara Castro, ha dicho que la escisión “en la forma en que la vamos a hacer es en tres empresas 100% públicas. No va a haber privatización de esas empresas, ni participación accionaria de privados en esas empresas”.

La iniciativa privada, a través del Cohep, ha instado para que el Ejecutivo lidere la búsqueda del consenso político dentro del Congreso Nacional que permita la aprobación de un marco habilitante, mediante un decreto de Ley que esté en estricto apego a lo establecido en la Ley General de la Industria Eléctrica, y que no contravenga el espíritu ni las disposiciones de esa normativa.

Una vez aprobado el respectivo decreto, el proceso deberá ser implementado por la Unidad Ejecutora que ha sido establecida para el efecto, la cual será la encargada de coordinar todas las acciones de seguimiento a lo establecido en dicho decreto.

“Es muy importante que el trabajo de dicha Unidad Ejecutora se realice con transparencia y el debido involucramiento de las entidades y contrapartes cuyos intereses puedan verse afectados de una u otra forma por las acciones a implementar”, señala el Cohep en un análisis sobre el sector eléctrico nacional.

Para el equipo de transición, a la larga, separar la estatal permitirá enfocarse en las inversiones necesarias para mejorar los sistemas de distribución y transmisión que, de una u otra forma, inciden en el precio de las tarifas de energía eléctrica.

División de la Enee no quiere decir que pasará a manos privadas