La diputada del Partido Nacional, María José Sosa, sugirió este martes que los legisladores se alimenten con opciones sencillas como baleadas y café durante las extensas jornadas en el Congreso Nacional, como una medida para reducir gastos y evitar el uso excesivo de fondos públicos.
En sus declaraciones, la parlamentaria cuestionó los elevados costos destinados a la alimentación de los diputados, señalando que se trata de recursos que provienen del pueblo. “Es el dinero del pueblo, millones y millones en comidas, panes, azúcar, café, tortillas y frijoles, y no queremos eso”, expresó.
Sosa explicó que la propuesta, aunque pueda parecer “chistosa”, busca enviar un mensaje de austeridad y responsabilidad. “Los días que nos agarran aquí tardecitos, nos comemos una baleada. No nos vamos a morir, no nos vamos a desmayar”, afirmó, reconociendo que el hambre es normal durante largas sesiones, pero que no justifica gastos ostentosos.
La diputada insistió en que “no es la función del Congreso alimentar a los diputados de una forma tan onerosa”, y recalcó que con “una baleada con un cafecito” muchos legisladores estarían conformes.
Asimismo, manifestó su deseo de que se aprueben reformas para redirigir esos recursos a áreas más prioritarias. “Ese dinero realmente puede emplearse en algo más productivo para el pueblo, para hacer más proyectos sociales o para cualquier otra cosa”, señaló.
Sosa aclaró que la propuesta es simbólica y no extrema, y que no implica eliminar por completo la alimentación. “No es que no queremos nada, pero que sea algo prudente, porque estamos utilizando fondos del pueblo”, dijo.
También reconoció que la dinámica legislativa solo se comprende plenamente una vez dentro del Congreso, pero reiteró que la austeridad debe prevalecer. “Que sea algo sencillo, bonito, rico, pero sin abusar del pueblo”, sostuvo, en referencia a prácticas de administraciones anteriores.
Finalmente, la diputada aseguró que el mensaje de fondo es el compromiso con la ciudadanía. “Aunque nos apretemos un poquito más la faja, esperamos que el pueblo entienda que sí queremos trabajar y no queremos aprovecharnos del pueblo hondureño”, concluyó.
La sugerencia de la diputada nacionalista recibió algunas críticas, en ese sentido, dijo que "es una lástima que en lugar de apoyar la iniciativa que presenté sobre el sistema nacional de guarderías comunitarias, viralicen una expresión que lo que buscaba era decirle al pueblo que somos un Congreso diferente al Congreso del ilegal de Redondo que solo llegó a comerse el dinero del pueblo literalmente".