Tegucigalpa, Honduras.

Michael Adoph Dixon Rivers, pedido en extradición por los Estados Unidos, llegó este miércoles bajo fuertes medidas de seguridad a la audiencia de información en los juzgados capitalinos.

El extraditable hondureño número 23 llegó a la Corte Suprema de Justicia en una camioneta blindada y con un dispositivo de seguridad a su alrededor.

Dixon Rivers fue bajado del vehículo, vestía, calzoneta color zapote, camisa blanca y sandalias. Mientras ingresaba a los juzgados fue invadido por medios de comunicación, a quienes se limitó a decirles que “es una injusticia”.

En esta audiencia, Dixon Rivers fue notificado de la solicitud realizada por los Estados Unidos y de los delitos que se le imputa, que son: conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de sustancia controlada con la intención de ser remitida a Estados Unidos e importada, así como la distribución de cinco kilogramos o más con el conocimiento e intención, teniendo razones para saber que sería importada a Estados Unidos.

La solicitud fue hecha por una corte del distrito sur del Estado de la Florida.

Carlos Silva, portavoz del Poder Judicial, informó que el juez de primera instancia programó la siguiente audiencia para el 22 de noviembre, donde habrá espacio para presentar y evacuar pruebas.

Por otro lado, se enviarán oficios al Insituto Nacional de Migración (INM) para notificar la resolución y a los juzgados y tribunales de setencia con jurisdicción nacional para saber si el imputado tiene procesos pendientes con la justicia hondureña.

También se recomendó al Instituto Nacional Penitenciario (INP) que el extraditable permanezca en el Primer Batallón de las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA).

El hombre solicitado por Estados Unidos es originario y residente en Islas de la Bahía, pero fue capturado en la ciudad de La Ceiba. Tenía una orden de aprehensión pendiente desde el pasado 18 de agosto y fue capturado finalmente ayer martes en horas de la noche.

Las autoridades locales informaron que junto a él fueron arrestadas dos personas más, quienes están siendo indagadas por parte de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).

Según se conoció, el imputado había sido detenido en el año 2019 en la isla de Aruba, Curacao, con tres mil kilos de cocaína, acompañado de otros nueve hondureños.

La Policía Nacional informó que “Michael Dixon era el hombre de confianza y mano derecha de Fredy Donaldo Marmol, líder del cartel de Atlántico.

Fue precisamente a finales de septiembre pasado que un juez natural concedió la solicitud de extradición del hondureño Fredy Mármol, requerido por una corte de Florida, Estados Unidos, por delitos relacionados al tráfico de drogas y lavado de activos.

El Ministerio Público perfila a Mármol como uno de los máximos líderes del narcotráfico en Honduras. Heredó, según las investigaciones, poder en distintas áreas tras la caída de varios jerarcas del crimen que fueron derribados en los últimos años y enviados a pagar penas en Estados Unidos.

Mármol creció en una pequeña comunidad de Gracias a Dios. Incursionó, según las averiguaciones durante años de autoridades hondureñas y estadounidenses, en el tráfico de drogas, lo que le valió para amasar una fortuna.

Este hondureño habría comenzado a trasladar cocaína desde Colombia en embarcaciones hacia Honduras, vinculándose con capos como Wilter Blanco y Neptaly Mejía Duarte. Con el primero, Mármol Vallejo habría creado un vínculo que lo encumbró en las élites del narco hondureño.

Así, Mármol Vallejo habría tomado el control del cártel del Atlántico cuando, en 2016, Wilter Blanco fue arrestado en Costa Rica y enviado en extradición a Estados Unidos, adonde purga una pena por narcotráfico.

Mármol Vallejo, considerado un “capo de bajo perfil”, fue arrestado la noche del 18 de agosto en Tegucigalpa. El hondureño no era escoltado por seguridad privada, por lo que su arresto no conllevó enfrentamientos.