Hace catorce días lo trajo al mundo con ilusión. Nació delicado, de ocho meses y con las plaquetas bajas, pero vivo. Ayer, la felicidad de tener a su pequeño se volvió un terrible sufrimiento para Seyla Rodríguez.
Su niño murió en el hospital Materno Infantil de Tegucigalpa supuestamente por el dengue que ella le habría trasmitido luego de haber sido internada por esta enfermedad en los últimos meses de su embarazo.
Para la joven madre no había consuelo. No paraba de llorar sobre el pequeño ataúd en que le entregaron el cuerpecito de su bebé, a quien bautizaría con el nombre de Gerardo Enmanuel Artega Rodríguez.
“Ya no podré tener otro hijo y el que parí se me murió. No puedo entenderlo, Señor”, gritaba.
El bebé, según el relato desgarrador de su madre, nació con bajo peso y se le diagnosticó una baja significativa de las plaquetas.
Rodríguez contó que fue ingresada en el hospital Materno Infantil el pasado 7 de julio, aún embarazada, luego de dar positivo por dengue.
“Al nacer, el bebé fue trasladado a la sala de observación, en la que permaneció con sondas y varios aparatos conectados, pero murió a las ocho de la mañana. Apenas pesaba tres libras”, expresó Reina Juventina Rodríguez, abuela.
Rodríguez es originaria de la comunidad de Pueblo Nuevo, El Porvenir, Francisco Morazán.
La causa del fallecimiento del recién nacido, según los familiares, fue el dengue que atacó a su madre, semanas antes de dar a luz.
El director del Hospital Escuela, Marco Molinero, explicó que la muerte del pequeño aún no puede considerarse positiva por dengue, pues deberá someterse a estudio.
Informó que en las últimas horas se habilitará una de las carpas instaladas en el área de los parqueos para atender a las víctimas de la enfermedad.
Ingeniero muere por dengue
El dolor que expresaba Seyla Rodríguez en el Materno Infantil se vivía también en uno de los salones de la funeraria San Miguel Arcángel.
En la sala de velatorios, la familia del ingeniero eléctrico Yury Pavel Juárez aún no se resignaba a la irreparable pérdida que les causó el ataque del mosquito Aedes aegypti.
“Nos duele demasiado la pérdida de nuestro amigo y compañero de trabajo, pues el dengue nos lo arrebató en instantes”, dijo una de las mejores amigas del ingeniero en electricidad. De acuerdo con lo informado por sus familiares, el ingeniero que laboraba en Hondutel presentó los síntomas del dengue desde el pasado jueves, por lo que fue ingresado el domingo por la tarde en el Instituto Hondureño de Seguridad Social, Ihss.
“La picada de un mosquito le provocó la muerte a mi esposo. Llegó a dengue categoría C, que le produjo la paralización de varios órganos”, explicó Claudia Navarro, esposa.
El fallecido deja cuatro hijos, laboró más de 18 años en la institución estatal y obtuvo el título de licenciado en derecho, ya que fue una persona destacada en los estudios. “Tras la muerte de mi esposo, sólo me toca pedirle a la población que no permitamos más víctimas por el dengue”, expresó la doliente.
Serotipo dos ataca
Jorge Meléndez, jefe del departamento de Pediatría del hospital Materno Infantil, explicó que el zancudo Aedes aegypti transmite cuatro serotipos diferentes del virus del dengue: 1, 2, 3, y 4.
En el país han estado circulando ampliamente los serotipos 1, 3 y 4, pero “en este momento los hondureños se enfrentan al número dos, cuya particularidad es ser más agresivo, por lo que se observarían cuadros con la severidad de los últimos días”, señaló Meléndez.
El galeno indicó que en muchas ocasiones “el paciente llega aparentemente saludable y en corto plazo se le ve una caída brusca de salud, que frecuentemente lleva al shock y por lo general es irreversible, poniendo la vida en riesgo”.
Ayer, las medidas contra el vector se intensificaron en la capital, ya que ahí se han registrado más víctimas.
Miembros del Ejército y ahora la Policía Nacional se desplazaron en las colonias, donde hacen fumigación y limpieza para erradicar al zancudo transmisor del dengue.
Enfermera con dengue en el sur
El dengue sigue atacando en todo el país. En menos de 24 horas, los casos se duplicaron en el hospital Gabriela Alvarado, de Danlí. Por la carga excesiva de pacientes, médicos y enfermeras se muestran exhaustos.
En lo que va del año, en El Paraíso se han confirmado tres muertes por dengue hemorrágico. En un estudio por la Comisión de Certificación de Dengue hay dos defunciones. Las nuevas víctimas sospechosas son un niño de tres años y otro de diez años del barrio Los Arcos de Danlí. Igual panorama hay en las salas de emergencia y medicina interna del hospital de San Lorenzo que a diario reciben entre 200 y 250 pacientes con los síntomas de la enfermedad. Se informó que una de las auxiliares de enfermería del hospital de San Lorenzo tiene dengue.
“Nunca pensé que podría atacarme”, dijo Mayra Castillo al mantenerse en reposo luego de atender a decenas de pacientes con la dolencia.