05/12/2022
12:20 AM

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Cuatro narcotraficantes hondureños condenados a morir en cárceles de EEUU

Geovanny Fuentes Ramírez, “Tony” Hernández, Sergio Neftalí Mejía Duarte y Héctor Emilio Fernández Rosa recibieron cadena perpetua.

Nueva York, Estados Unidos.

Más de 20 hondureños permanecen en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico, varios de ellos ya recibieron sus condenas y otros continúan pendientes de su sentencia.

El caso más reciente es el de Geovanny Fuentes Ramírez, condenado este martes a cadena perpetua y a 30 años de cárcel más por narcotráfico y posesión ilegal de armas.

Durante el desarrollo de la lectura de la sentencia, el juez Kevin Castel contextualizó que “mató (Geovanny Fuentes) a un oficial de policía que allanó su laboratorio y lo torturó para averiguar si su lavador de dinero estaba implicado”, después le dijo categóricamente que “fuiste violento, 40 años no es suficiente castigo, condeno a Fuentes Ramírez a cadena perpetua más 30 años”.

Geovanny Fuentes lloró durante la sentencia, al tiempo que lamentó la resolución de la justicia estadounidense en su caso. Dijo también que era inocente y que extrañaba a su familia.

Los fiscales sostuvieron que Fuentes Ramírez era “un traficante de cocaína despiadado, poderoso y asesino en Honduras. Facilitaba el envío de grandes cargamentos de cocaína sobornando a Juan Orlando Hernández Alvarado, entonces presidente del Congreso Nacional de Honduras y expresidente de Honduras”.

Goevanny Fuentes fue interrogado tras su captura en el aeropuerto de Miami.

Fuentes Ramírez fue capturado en febrero de 2020 en Miami y declarado culpable en el mes de marzo del año 2021.

Según el relato de la Fiscalía, durante la primera década de este milenio, Fuentes Ramírez y el también narcotraficante Melvin Sandres, alias “Metro”, vendieron cocaína en Miami hasta que, temiendo ser descubiertos, regresaron a Honduras, donde Fuentes Ramírez, con la ayuda de “Metro”, primo de los líderes de Los Cachiros, empezó a trabajar con el cártel para ayudarles a transportar cargamentos de droga llegados de Colombia hasta la frontera con Guatemala en su camino hacia México y posteriormente a Estados Unidos.

Defendió su laboratorio con armas automáticas, fusiles de asalto y lanzagranadas, un armamento con el que también protegió los cargamentos de drogas de Los Cachiros cuando trabajaba con ellos.

Por otro lado, Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del expresidente de Honduras (2014-2022), Juan Orlando Hernández, fue sentenciado el 31 de marzo de 2021 a cadena perpetua más 30 años de prisión por tráfico de narcóticos en un tribunal de Manhattan, donde se destacó que sus actividades delictivas fueron patrocinadas por el propio Estado del país y se le acusó de haber “asfixiado” a la nación.

“El juicio ha destapado muchos detalles del tráfico de drogas internacional, corrompe todos los aspectos de la sociedad y en este caso, el tráfico estaba promocionado por el Estado”, dijo en su sentencia el juez del tribunal del distrito Sur de Nueva York, Kevin Castel.

En una vista que se alargó durante más de una hora y media, en la que se pudo ver a un Hernández pálido y con semblante serio, Castel detalló la cantidad de cocaína que se estima traficó el hermano del exmandatario entre 2004 y 2015 hasta Estados Unidos, más de 185,000 kilos, lo que según el juez se traduce en 1,500 millones de dosis que habrían tenido un valor en el mercado de 138.5 millones de dólares.

Juan Antonio Hernández respondiendo ante las autoridades estadounidenses en el aeropuerto de Miami.

Durante la lectura de la sentencia, el togado también subrayó el hecho de que Hernández creció en el seno de una familia acomodada, que contaba con un título de Derecho y que fue congresista, y que por lo tanto no se vio empujado a traficar para tratar salir de la pobreza, como es el caso de otros narcotraficantes.

“Su familia tenía negocios legítimos, incluido un hotel y una farmacia en los que podía haberse ganado la vida de manera honrada”, apuntó Castel en ese momento.

“Era un miembro electo del Congreso de Honduras, y podía haber usado su considerable talento para el bien, pero eligió ir en una dirección muy diferente”, agregó el juez, que señaló que Hernández se había mostrado “indiferente” a las consecuencias de sus actos y que esta sentencia debía servir para disuadir a otros narcotraficantes del país de continuar con sus actividades delictivas.

El juez, que también impuso el embargo de bienes y propiedades por valor de 138.5 millones de dólares, rechazó de lleno los intentos de Hernández de retrasar nuevamente la lectura de la sentencia, que se produjo un año y cinco meses después de ser declarado culpable por un juzgado.

Segundos después de entrar en la sala, Hernández ya le estaba comunicando a su abogado de oficio, Peter Brill, que no estaba “preparado” para la sentencia, y durante los minutos que el juez le dio para hablar, el acusado subrayó que la Fiscalía había ocultado información del caso que le podía beneficiar, y se quejó de la falta de cooperación de su propio representante legal.

Castel, sin embargo, rechazó frontalmente sus argumentos e ignoró las peticiones de “misericordia” de Brill, que insistió en que aunque se le diera la pena mínima de 40 años, Hernández ya sería un hombre “viejo, enfermo y roto” al salir de la cárcel.

Tras la sentencia, y mientras los alguaciles se llevaban a un Hernández que nunca se mostró derrotado, varias personas entre el público celebraron con gritos la sentencia.

A las puertas de las cortes neoyorquinas, medio centenar de hondureños festejaban la sentencia de cadena perpetua entre vítores y cánticos.

Tony” Hernández fue arrestado el 23 de noviembre de 2018 cuando llegó a Miami, Florida, desde Houston, Texas, para hacer escala y tomar el vuelo 961 con destino a Tegucigalpa, capital de Honduras. En ese momento, los agentes de la División de Operaciones Especiales (SOD), la Unidad de Investigaciones Bilaterales (BIU) y el Grupo 11 de Ejecución de la División de Campo de Miami (MFD) de la DEA, junto con el personal de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) del Aeropuerto Internacional de Miami se dirigieron a la sala D, puerta 2, para cumplir la orden de arresto contra Antonio Hernández.

Fue el 18 de octubre de 2019 cuando “Tony” Hernández escuchó en un tribunal de Manhattan cómo el jurado lo declaraba culpable de los cuatro cargos por los que fue a juicio en Nueva York: tráfico de drogas, soborno, posesión ilegal de armas y declaraciones falsas a un funcionario estadounidense.

Otros hondureños condenados en EEUU

- Carlos Arnoldo Lobo, conocido como Negro Lobo, condenado a 20 años de prisión por narcotráfico. Saldrá de la cárcel en el año 2034.

- Carlos Emilio Arita Lara, a quien Estados Unidos señala de haber quedado como sucesor al mando del cartel de Los Valle, terminará de estar preso hasta el 6 de agosto del 2037, fue condenado a 20 años y seis meses.

- El hondureño Jairo Aly Arias Mejía, alias King Arthur, extraditado en junio de 2017 a Estados Unidos, fue condenado a 140 meses de prisión (11 años 6 meses) por conspirar para fabricación de al menos 500 gramos de metanfetamina.

- José Inocente Valle fue sentenciado a 10 años de prisión por la Corte Federal de Alexandria, Virginia, EUA, al admitir su culpabilidad.

- Jose Raúl Amaya Argueta, cuñado de José Valle, capturado en 2015 en Honduras, estaría preso hasta el 14 de enero de 2022.

El 22 de mayo de 2018, el hondureño Sergio Neftalí Mejía Duarte fue condenado a cadena perpetua por un juez federal de Miami como líder de una red internacional de transporte de droga a gran escala que suministraba cocaína al cartel de Sinaloa.

El 9 de enero de ese mismo año un jurado había hallado culpable a Mejía Duarte de tráfico de cocaína y conspiración para introducir más de cinco kilos de esa droga en Estados Unidos; sin embargo, el fiscal del distrito sur de Florida, Benjamin B. Greenberg, señaló en un comunicado que de acuerdo con los testimonios y documentos presentados en el juicio se le considera responsable de haber traficado al menos 20,000 kilos de cocaína.

Este hondureño fue capturado en Honduras en el mes de agosto del año 2017 y extraditado a Estados Unidos.

Según un comunicado firmado por Greenberg y funcionarios del Departamento de Justicia y de la DEA (agencia antidrogas), durante el juicio quedó probado que Mejía Duarte dirigía una organización internacional de transporte de drogas a gran escala con base en Honduras y Guatemala. Dicha organización formaba parte de una cadena de distribución en México y Estados Unidos de cocaína producida en Colombia.

Sergio Neftalí Mejía siendo custodiado por equipo de la Tropa Tigres previo a su extradición.

Él y sus trabajadores recibían cargamentos de cocaína de varios cientos de kilos desde Colombia y Panamá, almacenaban la droga temporalmente en Honduras y Guatemala y luego la transportaban “generalmente al norte, incluyendo México.

Otros hondureños condenados en EEUU

- Juan Carlos Arvizu, extraditado en 2016 a Estados Unidos, fue sentenciado por un jurado a 30 años de prisión tras ser hallado culpable de traficar más de cinco toneladas de drogas. Estará en prisión hasta el 2047.

- Juving Suazo Peralta, socio del Negro Lobo, fue sentenciado en Estados Unidos y estará preso hasta el 17 de octubre de 2029.

- Luis Alonso Valle, señalado por Estados Unidos de ser exlíder del cartel de Los Valle, fue condenado en una Corte Federal de Miami a 23 años de cárcel.

- Griselda Amaya Argueta, esposa de José Valle, fue condenada en Estados Unidos a seis años de cárcel y salió de prisión en 2021.

- Sixto Obed Argueta fue condenado a tres años de prisión; salió en el año 2020.

- Miguel Arnulfo Valle, excabecilla del cartel hondureño de Los Valle, fue sentenciado a 55 años de prisión. La pena es de 25 años y se le condenó a estar preso hasta 2040.

- Wilmer Carranza Bonilla, capturado en junio de 2015 en Honduras, fue condenado de 11 años de cárcel en Estados Unidos por ser cómplice del cartel de los Valle.

- Gerson Stanley Ortega Valle, el jefe de operaciones del cartel hondureño de Los Valle, fue sentenciado en una Corte Federal del Distrito Sur de Florida a pasar nueve años en la cárcel. Saldrá de prisión en el año 2028.

- El narcotraficante José Mauricio Castillo Sanabria, “Macho Prieto”, fue condenado a 12 años de prisión por una Corte Federal de Florida. Saldrá de prisión en 2031.

- Noé Montes Bobadilla fue capturado en junio de 2017, extraditado de Honduras el 22 de septiembre de 2017 y condenado a 37 años de cárcel.

- El narcotraficante William Reiniery Medina Escobar fue sentenciado a 20 años de prisión por su rol de liderazgo en el cartel de tráfico de drogas de Los Cachiros.

Mejía Duarte usaba lanchas rápidas, helicópteros y aviones para operar su ruta y mucha de la cocaína que transportaba, según testigos del juicio, iba a parar al cartel de Sinaloa, que lideraban Joaquín Guzmán Loera, el “Chapo”, preso en Estados Unidos, e Ismael Zambada, alias “Mayo”.

El 2 de agosto de 2019, el hondureño Héctor Emilio Fernández Rosa, alias Don H, fue condenado a cadena perpetua en la Corte del Distrito Sur de New York de Estados Unidos por distribuir más de 150 toneladas de sustancias controladas entre 1998 y 2014. Además fue sentenciado a cinco años de libertad supervisada y se le ordenó pagar un monto de 50 millones de dólares en confiscaciones, cantidad que amasó en 17 años como narcotraficante, según la Fiscalía.

“Don H”, considerado por EEUU como uno de los narcotraficante más violentos y prolíficos, cabecilla de una organización criminal, fue arrestado en Honduras en octubre de 2014 y extraditado a los Estados Unidos en septiembre de 2015. Previamente se declaró culpable ante el juez de circuito de Estados Unidos Richard J. Sullivan.

En su informe, la Fiscalía lo señaló por “pagar millones de dólares en sobornos a funcionarios hondureños, incluido un expresidente” para asegurar “el paso de sus drogas a los Estados Unidos”.

En el juicio “Don H” declaró haber participado en al menos 19 asesinatos, entre ellos el congresista hondureño (y antiguo co-conspirador) Mario Fernando Hernández, de quien ordenó su asesinato.

También reveló que durante dos de esos años, entre 2008 y 2010, ayudó a traer aproximadamente 20 toneladas de efedrina a Honduras, para ser usada en una empresa conjunta de producción de metanfetaminas con los lugartenientes de alto rango de Joaquín Guzmán alias “El Chapo” en el cartel de Sinaloa.

El agente especial interino a cargo Michael Machak dijo: “Llevar ante la justicia y poner tras las rejas a personas como Fernández Rosa no solo hace que nuestro país sea más seguro, sino que mantiene enormes cantidades de drogas peligrosas fuera de nuestras calles. Esto debería servir como un mensaje de que la DEA no tolerará y procesará a los narcotraficantes peligrosos que causan estragos en nuestro país”.

Héctor Emilio Fernández mientras era fuertemente escoltado para su extradición.

Aproximadamente en 1998, Fernández Rosa comenzó a participar en el tráfico de drogas en Honduras con una célula de traficantes que distribuía aproximadamente cinco toneladas de cocaína por año.

Otros hondureños condenados en EEUU

- Digna Azucena Valle Valle fue condenada a 11 años de prisión en 2015, pero fue liberada solo cuatro años y medio después. Se declaró culpable y aceptó colaborar con la Fiscalía de Estados Unidos.

- Víctor Oswaldo López Flores, exagente de la Policía Nacional de Honduras, fue condenado a cinco años de prisión en 2018 por conspirar para introducir cocaína en Estados Unidos; pero ya regresó a Honduras tras recobrar su libertad.

- El expolicía Carlos Alberto Valladares Zúñiga, quien se declaró culpable, pasará 14 años en prisión tras recibir la sentencia en una Corte de Nueva York por conspiración para traficar drogas.

- El expolicía Carlos José Zavala Velásquez fue condenado a una pena de 12 años el pasado 26 de junio de 2018 por la jueza Lorna Schofield, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

- El narcotraficante Wilter Neptalí Blanco Ruiz fue condenado a 20 años de prisión por tráfico de drogas en Miami, Estados Unidos.

- Fabio Lobo, hijo del expresidente de Honduras Porfirio Lobo, fue sentenciado por una Corte de Nueva York a 24 años de cárcel más cinco años de libertad condicional.

Para el año 2003, “Don H” asumió una posición gerencial en el grupo, lo que aumentó el volumen de cocaína que distribuía a aproximadamente 10 toneladas por año hasta al menos 2013.

Fernández Rosa coordinó el pago de grandes sobornos a miembros de la Policía Nacional de Honduras y en al menos un funcionario militar hondureño que ayudó a escoltar y garantizar el paso seguro de grandes cargamentos de drogas.

En 2005, “Don H” y alguien llamado “Juancho” León trabajaron para proteger sus drogas y ganancias instalando a un aliado como viceministro de Seguridad.

“Ese año, el acusado y León pagaron al oficial-1 más de dos millones de dólares en ingresos por drogas en el entendido que el oficial-1 nombraría a su asociado para el puesto si el oficial-1 ganara las próximas elecciones”, indicaron los documentos.

“El candidato prevaleció en las elecciones, pero no cumplió su promesa al narcotraficante hondureño” agregó el informe. Durante el mismo período, Fernández Rosa y otros conspiradores gastaron aproximadamente $100,000 en sobornos para la Policía con relación a cada uno de sus envíos de drogas.

Entre 2008 y 2010, “Don H” diversificó sus operaciones al trabajar para recibir aproximadamente 20 toneladas de efedrina en Puerto Cortés, que es el puerto comercial más grande de Honduras.