A dos semanas de un homenaje previsto en Cuba en honor a Fidel Castro crece la expectativa sobre una aparición pública del presidente cubano, en medio de mensajes de optimismo sobre su recuperación y rumores de un deterioro de su salud.
Su hijo mayor, Fidel Castro Díaz-Balart, conocido como 'Fidelito', salió al paso la noche del martes a las especulaciones. 'Lo único que puedo decirles es que se está recuperando', dijo al ser consultado por la prensa sobre la salud de su padre.
No obstante, Castro Díaz-Balart, físico nuclear de 57 años, prefirió no referirse a una posible participación de Castro en el tributo que organiza la Fundación Guayasamín, entre el 28 de noviembre y 1 de diciembre, y el desfile militar que el 2, día de las Fuerzas Armadas, conmemorará el desembarco del yate Granma.
El homenaje, que festejaría los 80 años cumplidos por Castro el pasado 13 de agosto, fue pospuesto por él mismo el 31 de julio, cuando reveló que había sido sometido a una complicada cirugía intestinal y anunció que delegaba el poder de forma temporal en su hermano Raúl, cinco años menor.
Analistas y diplomáticos consultados por AFP dudan de que, aunque Castro aparezca, pueda estar plenamente recuperado para reasumir funciones en diciembre con la energía de antes.
Desde su última aparición pública el 26 de julio -un día antes de ser operado-, Castro sólo ha tenido encuentros privados con amigos cercanos, entre ellos el presidente venezolano Hugo Chávez, y ha aparecido en fotos y videos, el más reciente de cinco minutos el 28 de octubre para desmentir versiones de gravedad o muerte.
Mientras las autoridades cubanas están dedicadas a organizar el homenaje y el desfile militar -el primero en diez años y cuya preparación supervisa personalmente Raúl Castro-, los rumores continúan dentro y fuera de la isla.
Portavoces del Gobierno de Estados Unidos dijeron el fin de semana que Castro padece cáncer en el estómago, el colon o el páncreas, que se agrava y es difícil que siga con vida después de 2007.
Pero los mensajes optimistas de funcionarios cubanos también se multiplican. El presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, dijo el viernes que Castro 'sigue recuperándose', pero que será el gobernante 'tomando en cuenta el criterio de los médicos' quien decidirá si asistirá a las celebraciones.
Un día después, en Lisboa, el jefe de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Cuba (PCC), Fernando Remírez de Estenoz, aseguró que 'está mejorando y los rumores de que no va a asistir a los festejos no son ciertos'.
'Si los médicos lo autorizan, Fidel podría realizar esa esperada reaparición pública, al menos en alguno de los eventos programados', dijo hace dos días el diputado argentino Miguel Bonasso, amigo de Castro, a quien ha visitado en la convalecencia.
La Fundación Guayasamín ya definió el programa del homenaje, pero dejó incierta la presencia del gobernante. 'En el momento oportuno, en medio del disciplinado proceso de recuperación en que se encuentra Fidel, él decidirá la circunstancia en que le sea posible' estar, subrayó en un comunicado.
Entretanto los cubanos siguen su vida con normalidad, acostumbrándose a la ausencia pública de quien ha dirigido los destinos del país durante 48 años.
Algunos lo ven mal, otros esperan el 2 de diciembre. El estado real de la salud del presidente es desconocido por los cubanos. El mismo Castro lo declaró 'secreto de Estado'.