La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) informó este jueves que mantiene la alerta amarilla para el departamento de Gracias a Dios y la alerta verde para cinco municipios de Olancho por un período adicional de 24 horas.
La medida entró en vigor a partir de las 3:00 de la tarde del jueves 16 de julio de 2026 y abarca los municipios de Juticalpa, San Francisco de Becerra, Patuca, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí, debido a las condiciones climáticas registradas en los últimos días y al riesgo asociado al incremento de caudales en varias cuencas.
De acuerdo con el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), durante el resto de este jueves y el viernes predominarán condiciones mayormente secas en gran parte del territorio nacional. Sin embargo, el viento acelerado proveniente del este continuará transportando humedad desde el mar Caribe hacia el país.
Este fenómeno favorecerá la ocurrencia de lluvias y chubascos débiles y dispersos en las regiones norte y nororiental, así como precipitaciones aisladas en sectores del noroccidente de Honduras.
Las autoridades indicaron que los ríos que desembocan en La Mosquitia hondureña continúan en proceso de escorrentía, por lo que se prevé una disminución gradual de sus niveles durante las próximas 24 a 48 horas. No obstante, persiste el riesgo de inundaciones en zonas bajas y vulnerables cercanas a los cauces.
Copeco recordó que la alerta amarilla implica un monitoreo constante de las áreas afectadas y la activación de acciones preventivas por parte de los comités de emergencia locales, mientras que la alerta verde busca mantener la vigilancia ante cualquier cambio en las condiciones climáticas.
Recomendaciones
Ante este panorama, la institución recomendó a la población evitar cruzar ríos, quebradas o vados cuando presenten crecidas repentinas, ya que la fuerza de las corrientes puede poner en peligro la vida de las personas.
Asimismo, exhortó a los habitantes de comunidades vulnerables a mantener una vigilancia permanente ante posibles inundaciones, deslizamientos o anegamientos provocados por las lluvias.
Entre las medidas preventivas también se incluye asegurar techos, láminas y objetos que puedan ser desplazados por ráfagas de viento, además de mantenerse informados a través de los canales oficiales de Copeco y de las autoridades municipales.
La institución reiteró que, en caso de que las condiciones lo ameriten, las familias deben considerar la evacuación voluntaria hacia lugares seguros para proteger su integridad y la de sus seres queridos.